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Maus

Andoni Calderón Rehecho 12 de Junio de 2009 a las 09:53 h

¿Amigos? ¿Tus amigos? Enciérralos juntos en una habitación sin comida durante una semana... ¡y entonces entenderás qué son los amigos! (Spiegelman, Art. Maus. 1ª parte, p. 6)

Maus cuenta la relación difícil entre un dibujante de cómics y su padre, un tanto obsesivo con el orden, la limpieza y lo que considera gasto superfluo o derroche (que es casi todo). La intrahistoria familiar, llena de todos los ingredientes de las "anodinas y vulgares" vidas cotidianas, se mezcla con un pasado que el hijo busca desvelar: cuáles fueron las vivencias de su padres en la II Guerra Mundial y en su paso por algunos de los campos de concentración que los nazis sembraron en el este europeo, especialmente, Auschwitz.

La madre, Anja, se suicidó en 1968, por lo que el principal interlocutor (aunque hay otros en breves momentos) será Vladek Spiegelman, un judío polaco cuya vida transcurrió entre 1906 y 1982.

La primera parte de la obra  rememora (al margen del presente) desde el momento en que sus padres se conocieron (años 30) hasta aquél (invierno de 1944) en que entran en el campo de exterminio que da la bieChimenea de Mausnvenida con el lema "El trabajo te hace libre". Muestra cómo un hábil Vladek se posiciona cada vez mejor en la sociedad de su época, al mismo tiempo que se va acercando la segunda guerra mundial (lucha en el ejército polaco que es rápidamente barrido) y con ella y el dominio alemán cómo progresivamente se va cerrando una terrible y sistemática tenaza sobre los judíos polacos (eran ya "el hombre del saco" de los niños polacos). Las más altas cotas de la miseria humana son mostradas en una sociedad en la que todos se mueven por interés propio y entregan -sin remordimiento- la vida de los demás por nimiedades.

 

La segunda parte relata ¿la vida? en el campo de concentración. Las vivencias del padre, que pasa por diversos oficios, permiten acercarse a ella desde multitud de situaciones y puntos de vista. En ocasiones recuerda vivamente a Si esto es un hombre de Primo Levi. Tampoco olvida la odisea posterior (revelador el viaje en tren): fue llevado a Dachau, para posteriormente ser abandonado con sus iguales en un mundo devastado y en guerra. Llega a Suecia (donde nacería el autor) y posteriormente a Estados Unidos. 

La obra conjuga el tiempo presente y el pasado (probablemente el elemento que le proporciona más valor), mostrando las contradicciones y los grises de la vida: junto a las miserias también florece lo más hermoso de la humanidad; Vladek, perseguido gran parte de su vida tiene reacciones racistas con los negros estadounidenses; el hijo considera asesino a su padre cuando descubre que destruyó todos los diarios que tenía de su madre cuando esta murió; el autor aparece preguntándose qué persigue con su obra; Mala, segunda esposa de Vladek (y también superviviente) no es tratada especialmente bien por su actual marido; aparecen las preguntas siempre planteadas: ¿por qué no se rebelaron? ¿se rebelaron? ¿fueron los nazis los únicos que contribuyeron al genocidio?...
"¿Sobrevivían los mejores y morían los peores? ¿Al revés? No, fue el azar". (Parte 2, p. 45)

Spiegelman sobre infinidad de cadáveres  Maus pasado y presente

La historia está contada utilizando animales para representar a las personas; como si de una fábula se tratara; pero ¿sin moraleja final?
Los animales le sirven -creo yo- para unir a los diferentes con un mismo destino; al mismo tiempo que los enfrenta de manera evidente a quienes pertenecen a otro grupo, convertido en mundo aparte; consiguiendo, por otra parte, presentar una realidad totalmente deshumanizante.
Aparecen diferentes tipos de animales (perros, peces, renos, ranas...) pero sobre todo gatos (alemanes no judíos), ratones (judíos) y cerdos (polacos no judíos). A veces aparece el autor, como persona, con careta de ratón.

 

Art Spiegelman durante buena parte de su trayectoria profesional ha estado vinculado al cómic underground. En España han aparecido obras suyas sobre todo en El Víbora, la revista de cómic española que más tiempo se ha mantenido "en cartel" (hasta hace relativamente poco tiempo). Spiegelman fundaría su propia revista, Raw, en la que empezó Maus. La primera y la segunda parte se publicaron con un intervalo de 5 años (en España hubo que esperar más tiempo para poder acceder a la segunda, ya refundida con la primera): 1986 y 1991 en la edición original frente a 1989 y 2001 para España.
Recibió numerosos premios, entre los que destaca el Pulitzer en 1992.

Más información sobre la obra en Guía del Cómic.

 Padre de SpiegelmanTumba de los padres 

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Comentarios - 3

Jose Antonio Neto

3
Jose Antonio Neto - 12-07-2017 - 17:48:53h

Que duda cabe que Maus es sin duda uno de los grandes referentes en la novela gráfica junto con From Hell (al menos desde mi punto de vista). Pocas obras pueden decir que traten un tema tan escalofriante como el Holocausto desde una perspectiva apta para casi cualquier público.

Anabel

2
Anabel - 17-06-2009 - 12:59:06h

Entre la literatura numerosísima, variada y enormemente desigual en calidad, sobre Auschwitz y horrores similares "Maus" es altamente recomendable. Que nadie, movido por prejuicios, piense que es trivial. Puede sorprender y dirigir preguntas al lector, pero eso es bueno. Lo que banaliza acontecimientos así es un tratamiento sentimental facilón que nos hace identificarnos demasiado fácilmente con las víctimas y paraliza el pensamiento con unas lagrimitas. Dos cosas que me gustan mucho: ser víctima no es exactamente ser un héroe; el que algo espantoso termine no significa que con ello alcancemos un final feliz.

Hombrespejo

1
Hombrespejo - 12-06-2009 - 14:16:36h

El que todavía tenga duda sobre el valor literario (y por supuesto plástico) de un buen comic, que no se pierda Maus. Sobrecogedor.


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