Sumario
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[R]Etiología y biología de la campilobacteriosis genital bovina. / Alonso Andiciberry, C.
La campilobacteriosis genital bovina, también conocida como vibriosis genital bovina o infertilidad enzoótica, es una enfermedad venérea del ganado vacuno relacionada con diferentes trastornos de la reproducción, que van desde una infertilidad pasajera hasta mortalidad embrionaria temprana y abortos ocasionales. Desde el punto de vista etiológico, la enfermedad está producida por Campylobacter fetus subespecie venerealis, bacteria flagelada del género Campylobacter cuyo hábitat natural es el tracto genital bovino. Esta subespecie incluye a su vez dos biotipos, denominados biotipo venerealis y biotipo intermedius, que se diferencian por sus características bioquímicas, patogenicidad y hábitat, ya que ciertas cepas del biotipo intermedius se han encontrado en el tracto intestinal. La otra subespecie de Campylobacter fetus, llamada actualmente subespecie fetus, tiene como hábitat el tracto digestivo de diferentes especies animales y solo se ha relacionado ocasionalmente con infertilidad en el ganado bovino. El género Campylobacter se encuentra clasificado dentro de la Clase Epsilonproteobacteria y Orden Campylobacteriales. Son bacilos Gram negativos, pequeños, delgados, curvados en espiral, en forma de S o en forma de coma y que no forman esporas. Se caracterizan por ser microae Rofílicos, precisando para su crecimiento atmósferas reducidas en oxígeno y enriquecidas en dióxido de carbono. Campylobacter fetus, con sus dos 8 subespecies, se incluye dentro del grupo de las campilobacterias no termotoleranteso Para su cultivo in vitro pueden utilizarse diferentes medios líquidos y sólidos, pero todos suelen incluir en su composición componentes para eliminar los compuestos tóxicos derivados del oxígeno y aumentar la aerotolerancia de la bacteria. Campylobacter fetus presenta dos tipos de antígenos superficiales: termoestables (antígenos O) y termolábiles (antígenos H o flagelares y antígenos K o capsulares). Los antígenos termoestables somáticos son lipopolisacáridos que se encuentran en la pared celular. Los antígenos termolábiles capsulares están constituidos por proteínas de la capa S que reciben el nombre de surface array proteins o SAP0 Estos últimos son de gran importancia ya que son los responsables de la respuesta inmune protectora. Además, Campylobacter fe tus puede variar la estructura y composición de estos antígenos capsulares en el curso de la infección, 10 cual juega un papel importante en la persistencia prolongada de la bacteria en el animal. Finalmente, la conservación de cepas durante periodos prolongados es difícil debido a su sensibilidad al oxígeno, teniendo que utilizar medios crioprotectores especiales y/o la congelación en nitrógeno líquido para mantener su viabilidad a largo plazo.
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[R]Epizootología de la campilobacteriosis genital bovina. / Pérez Cobo, I.
La campilobacteriosis genital bovina es una de las enfermedades venéreas más importantes del ganado vacuno. Está producida por Campylobacter fe tus subsp. Venerealis, germen parásito obligado del tracto genital del ganado vacuno que sobrevive durante muy poco tiempo fuera de su hospedador. Es una enfermedad con distribución cosmopolita y de gran importancia en áreas donde la producción de ganado vacuno se realiza en régimen extensivo y la monta natural se utiliza como práctica reproductiva habitual. Afecta tanto al ganado vacuno lechero como de carne. Sin embargo, la implantación generalizada de la inseminación artificial en las explotaciones bovinas lecheras ha logrado prácticamente su erradicación en este tipo de producción. Se ha descrito en países de todos los continentes. Sin embargo, la incidencia real es desconocida en la mayoría de los países, debido a la inadecuada vigilancia epidemiológica. Su prevalencia se ve influenciada por el manejo y las prácticas de control en los rebaños. La transmisión de la campilobacteriosis genital bovina se produce principalmente a través de la vía venérea, durante el coito. Entre los factores de riesgo dependientes de la bacteria que intervienen en la transmisión de la enfermedad, cabe destacar su escasa resistencia fuera del hospedador y su relativa capacidad para evadir la respuesta inmune debido a cambios en sus antígenos, lo cual puede influir en la persistencia de la infección. En relación a los factores dependientes del hospedador, los más importantes son la edad de los toros -a mayor edad parece ser que el germen persiste durante más tiempo en las criptas prepuciales- y el estado inmunitario del animal que, en el caso de las hembras, puede proporcionar resistencia a la infección o bien que no haya sintomatología reproductiva aunque la infección tenga lugar. Entre los factores de riesgo dependientes del medio que favorecen la transmisión de la infección destacan principalmente la utilización de la monta natural, el uso de toros compartidos y la utilización de pastos comunales. Por último, en cuanto a la importancia económica de la campilobacteriosis genital bovina, puede decirse que es debida fundamentalmente a las pérdidas que se producen como consecuencia de la infertilidad que provoca -aumento de las pérdidas de terneros y de la tasa de eliminación de las hembras infértiles-, la disminución de la producción lechera y el aumento de los costes de atención veterinaria.
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[R]Diagnóstico de la campilobacteriosis genital bovina. / Hurtado Pizarro, MD.
Los principales indicios de la infección por Campylobacter fe tus subsp. Venerealis en un rebaño son un brusco descenso de la fertilidad, retornos a celo regulares o irregulares debido a la muerte del embrión en una fase temprana de la gestación y, como consecuencia, un alargamiento del intervalo entre partos. Pueden producirse abortos esporádicos, normalmente entre el cuarto y séptimo mes de gestación. También es importante considerar el historial de los sementales y las prácticas ganaderas para orientar el diagnóstico hacia una posible campilobacteriosis genital. Es necesario llevar a cabo un diagnóstico diferencial con otras posibles causas de infertilidad como la malnutrición, las condiciones ambientales adversas y las infecciones por diferentes agentes infecciosos y parasitarios, principalmente Tritrichomonas foetus. El diagnóstico definitivo sólo puede realizarse en el laboratorio y puede ser directo o indirecto, siendo el primero el más empleado. Las pruebas directas más utilizadas son el cultivo y la inmunofluorescencia directa. El aislamiento del agente causal se realiza a partir del esmegma prepucial o del moco cervico vaginal y, una vez aislado, se procede a la confirmación e identificación del mismo mediante pruebas bioquímicas, serológicas y/o moleculares, éstas últimas basadas en el análisis del ADN. En caso de aborto, el agente etiológico puede aislarse a partir de la placenta, el líquido abomasal, el hígado, pulmones y membranas fetales. En cuanto al diagnóstico indirecto, inicialmente se utilizó la prueba de aglutinación del moco vaginal, pero debido a su baja sensibilidad y especificidad actualmente está en desuso. Últimamente, se ha desarrollado un ensayo ELISA para determinar la presencia de IgA específica de Campylobacter fetus subsp. Venerealis en moco vaginal bovino, con buenos resultados cuando se utiliza como prueba de rebaño, pero que no está disponible comercialmente.
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[R]Patogenia y signos clínicos de la campilobacteriosis genital bovina. / Varo Jiménez, I.
La vía principal de transmisión de Campylohacter fetus subespecie venerealis es la venérea, bien por la monta natural o por inseminación artificial con semen contaminado. En los machos el microorganismo se localiza sobre las mucosas del pene y en el prepucio. La infección se limita a estas zonas y no produce síntomas locales ni generales. La calidad del semen no se ve afectada y su comportamiento reproductivo es prácticamente normal. Sólo en algunas ocasiones se puede observar una pérdida de la condición corporal, cansancio y pérdida de la libido debido a las numerosas montas que debe realizar. La infección no produce una respuesta inmune detectable y normalmente quedan como portadores de la bacteria durante largos periodos de tiempo. En las vacas y novillas el microorganismo es introducido en la vagina durante la fase ovulatoria, colonizando posteriormente el útero y en algunos casos los oviductos, durante la fase progestágena. En estas localizaciones Campylobacter origina una respuesta inflamatoria, con lo que disminuye la tensión parcial de oxígeno, dificultando la implantación del óvulo fecundado y la capacidad de supervivencia del embrión en desarrollo. Normalmente el embrión o feto se pierde en los primeros 90 días de gestación. El síntoma que se observa con mayor frecuencia es el retorno a celo de forma irregular. Los factores de virulencia de la bacteria incluyen ellipopolisacárido (LPS), las fIagelinas y, principalmente, la microcápsula o capa SAPo Esta última es el más importante, ya que es el responsable de la resistencia a la fagocitosis en ausencia de anticuerpos y a la acción bactericida del suero, lo que le permite iniciar la colonización. Además, la estructura antígenica de esta capa S varía durante la infección, permitiendo a la bacteria escapar de la respuesta inmune del hospedador y establecer el estado del portador tanto en machos como hembras. La respuesta inmune es principalmente de tipo local. En útero predominan inmunoglobulinas del tipo IgG 1, potentes opsoninas que eliminan rápidamente la infección. En el moco cervicovaginal el tipo mayoritario son las IgA, que actúan inmovilizando al germen e impidiendo su paso al útero, pero no lo destruyen, ya que tienen escasa capacidad opsonizante. Este hecho, unido a las variaciones antigénicas de la bacteria, da lugar a que algunas vacas y novillas puedan parir con normalidad pero continúen portando el germen en la vagina. Cuando se produce la entrada de la infección en el rebaño hay un descenso de la tasa de concepción. En los rebaños infectados endémicamente, la tasa de concepción general se aproxima a la normalidad, pero es baja en el grupo de las novillas de reposición. Como las hembras eliminan la infección en diferentes momentos de la estación reproductora, quedarán cubiertas según se van recuperando, y en consecuencia observaremos un periodo de partos muy prolongado. Las lesiones son escasas y poco representativas. La imagen que se observa más frecuentemente es una endometritis progresiva que alcanza su máximo entre las 8 y las 13 semanas. Esta inflamación se caracteriza por la acumulación de exudado en la luz de las glándulas uterinas y por una infiltración periglandular de linfocitos.
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[R]Tratamiento y control de la campilobacteriosis genital bovina. / García Peña, FJ. / San Miguel Ayanz, JM
El control y la prevención de la campilobacteriosis genital sin usar la vacunación puede ser un problema complicado, Aunque la infección tiende a ser auto]imitante, el control es necesario, ya que algunos animales quedan persistentemente infectados y son una fuente de infección para animales susceptibles. En el caso de explotaciones libres de la infección hay que tener en cuenta que la introducción de un único animal infectado, de cualquiera de los dos sexos, es suficiente para iniciar un brote grave de la enfermedad. Es necesario evitar prácticas tales como la introducción de toros o vacas procedentes de explotaciones cuyo estado sanitario se desconoce, la compra de ganado de distintas fuentes, la mezcla de ganado de diferentes explotaciones (como ocurre por ejemplo en los pastos comunales) o el uso de toros compartidos, Hay que intentar incorporar a ]a explotación únicamente animales vírgenes y, en caso de que no sea posible, mantener los animales en cuarentena durante 28 días con el objeto de realizar chequeos periódicos antes de su introducción para confirmar que el animal no está infectado, Tanto en explotaciones libres como infectadas, la mejor manera de prevenir o controlar la infección es sustituir la monta natural por la inseminación artificial, utilizando semen procedente de animales libres de la infección y que contenga los antibióticos recomendados para eliminar bacterias y micoplasmas. Sin embargo, esta medida es difícil de aplicar en estaciones de vacuno de carne de gran tamaño, así como en ganado bravo. En explotaciones infectadas se ha propuesto el "sistema de dos rebaños", que consiste en crear un rebaño "limpio" sólo con las novillas y los toros vírgenes, completamente separado del rebaño de los progenitores, donde se encuentran los animales infectados o convalecientes. E] rebaño "limpio" irá aumentando con el tiempo y los progenitores se irán eliminando gradualmente. El tiempo que se tarda en reemplazar ]a explotación infectada es tan largo que mantener un aislamiento completo durante el mismo es prácticamente imposible. Otra alternativa de control es intentar eliminar la infección mediante tratamiento antibiótico, principalmente en los toros, El inconveniente es que los animales tratados continúan siendo totalmente susceptibles y volverán a infectarse al cruzarse con un animal infectado. Como tratamientos se han utilizado la estreptomicina y ]a oxitetraciclina, obteniéndose resultados similares. La erradicación de la infección tratando a todos los animales de la explotación simultáneamente es una posibilidad, pero es problemático y en algunos casos económicamente inviable. Teniendo en cuenta las limitaciones e inconvenientes de los métodos anteriores, el procedimiento de control más útil y realista es la vacunación sistemática del rebaño. En España no hay ninguna vacuna registrada para la campilobacteriosis genital bovina. Las vacunas existentes son bacterinas y pueden tener tanto efecto preventivo, curativo. Su eficacia depende principalmente del adyuvante utilizado, la concentración de antígenos de C. Fetus, e] espectro de antígenos K incluidos en ]a vacuna y de ]a disponibilidad de los antígenos para e] sistema inmune. Asimismo, el momento en que se realiza la vacunación.
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