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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Domingo, 25 de junio de 2017

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Hilo de plata (2011)

Madrid, Dhyana Arte, 2011

Consta de dos partes, se puede comenzar por cualquiera de ellas:

Libro de Pablo:

Tras más de media vida sometido a las consignas de una organización religiosa sectaria, el protagonista de esta historia, Pablo, regresa a su hogar, en un lugar de La Mancha, a la casa del padre recientemente fallecido, a los recuerdos de la infancia y la adolescencia y, sobre todo, a la imagen y al fervor de Aurora, su amor adolescente. El duro aprendizaje de la cotidianeidad, el acoso de los dirigentes de la secta para que regrese y su reencuentro con una Aurora madura, casada y madre, entretejen en contrapunto los recuerdos de los pasos sibilinos que lo fueron subsumiendo en el pozo sin fondo de la organización (todo un estudio, apasionante, sobre el control mental de las sectas), para urdir, al cabo, una historia de soledades y esperanzas escrita con una prosa incisiva, rigurosa y serena.

 

Historia de Aurora:

¿Cómo pudo terminar Serena Sereni, una bella muchacha italiana judía de familia burguesa, habitante del Ghetto de Venecia, superviviente de Auchswitz, echando de comer a los cerdos en un lugar olvidado de La Mancha? Esta apasionante historia de tres mujeres fuertes y solitarias (doña Blanca, Serena, Aurora) recorre todo el siglo XX europeo, y aporta una mirada lúcida y sensible sobre la guerra española, el holocausto judío, el sionismo, los niños exiliados o la frágil militancia antifranquista. Al fondo, una historia de amor casi imposible, la de Aurora por Pablo; en primer plano, el horror de todos los "ismos" que jalonaron un siglo infausto. Una novela espejo, que ofrece dos historias y, por tanto, dos direcciones de lectura.

 

Entrevista a Ángel García Galiano (por Izara Batres)

Ángel García Galiano es Licenciado y Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, en la que imparte clase. Ha sido Lector de Español en la Universidad de Padua (Italia) y profesor de Teoría y Crítica Literaria en la Universidad de Deusto (Bilbao). Fue ganador del premio de poesía Juan Bernier y finalista, entre otros, del certamen poético Dámaso Alonso. Como narrador ha publicado El mapa de las aguas y La casa sin palabras y, recientemente ha presentado, con gran éxito, en Madrid y en Padua, su novela Hilo de plata, sobre la que nos habla en esta entrevista.

 

P-¿Cómo se fue fraguando la trama de Hilo de plata?

R-A lo largo de varios años, me interesaba investigar el fanatismo, individual y colectivo, y en eso el siglo XX es un hervidero de datos y situaciones que me venían muy bien.

P-¿Cuál fue el germen de la novela?

R-Paseando por el Gueto de Venecia, de súbito, irrumpió la imagen de una habitante de aquel sitio tan especial, vestida "a la manchega", con mandil y todo, dando de comer a los animales en un corrral; esa imagen me persiguió durante años.

P-La sensación de desubicación está muy bien transmitida en la narración, ese "ver las cosas tantas veces, como desde fuera, sin identificarse: falta de ajuste pleno con la realidad". La novela nos da pistas para hallar esa incógnita que despejaría la ecuación del desajuste: la "llave que abre el portón del sueño", el "hilo verdadero de los días", pero ¿qué quiere decir exactamente "aprender a estar sentados tranquilos"?

R-El personaje que mejor encarna esa actitud es Serena, creo, y su vida es un ejemplo de serenidad y stillness, sus tantos sufrimientos la han llevado a adoptar la forma contemplativa del "testigo", que es la misma voz, o eso intento, que narra los capítulos pares de ambos lados.

P-¿Podría enmarcarse esta novela dentro de las obras literarias "de búsqueda"; en este caso, una búsqueda desdoblada (especularmente) en los personajes de Aurora y Pablo?

R-Novela de aprendizaje, novela de búsqueda, en efecto, acrecentada por la especularidad paradójica: de un lado la historia de Europa, por así decirlo, de otro, en tres días cronológicos, la vida de Pablo en una secta.

P-Algunos escritores dicen que sus personajes aparecen de pronto, como si se les revelaran por algún motivo; otros afirman que se van conformando lentamente; otros los crean a partir de varias personas que conocen. ¿Cómo decidiste que los personajes principales serían Aurora y Pablo? ¿Responde a criterios determinados o, en un momento dado, simplemente lo "viste" así?

R-Aparecieron, tras ímprobos tanteos, muy desilusionantes al principio, pues la novela no llegó a encajar y a serme clara hasta que descubrí que tenía que tener dos partes simbióticas y complementarias; fue entonces cuando Pablo y Aurora se impusieron y , en la sombra la galería de secundarios, sobre todo doña Blanca, que es mi personaje preferido y que me inspira una gran ternura y curiosidad.

P-En el libro está muy presente la metáfora clave del espejo (incluso en el formato elegido, en el que la paginación funciona de modo especular), y lo está también en tu novela El mapa de las aguas: "soñar que dejo aquí a alguien, a este lado del espejo, me ha salvado", etc. En Hilo de plata hablas de la "sensación especular de haberse metido en un abismo" para acceder a ese otro lado que se nos revela sólo a veces. Y en el mismo párrafo defines la sensación de estar "fuera del tiempo y de la lógica del mundo". ¿Funciona la metáfora del espejo como el mejor puente hacia ese otro lado?

R-Eso he pretendido, Alicia a través del espejo ya salía como metáfora de "cambio de nivel cognitivo" en El mapa de las aguas; aquí he incrementado el poder de esa metáfora allegando otro matiz, el espejo como re-conocimiento.

P-A lo largo de la historia se muestran diversos tipos de "cobijo artificial", como el matrimonio de Aurora, la Sociedad sectaria de Pablo, etc. Nada parece constituir una verdadera salida. Sin embargo, ¿crees que los personajes, sin darse cuenta, descubren algún tipo de pasaje/acceso auténtico a lo largo de la novela?

R-Eso me gustaría pensar, pero a ese respecto la novela, muy a posta, queda abierta porque me interesa que siga madurando expansivamente en el lector.

P-¿Hay algo de tu experiencia personal en las características de los personajes de la novela y en sus correspondientes historias?

R-Todos los personajes tiene mucho o parte de uno mismo, el pueblo es mi pueblo, y sus infancias la mía, así como los paisajes que circundan esa parte, Ruidera, etc. Pero también hago mía la intensa investigación que llevé a cabo sobre el mundo de las sectas o sobre el Gueto de Venecia, en el primer caso por motivos personales y familiares y, en el segundo, porque fui "poseído" por aquella misteriosa presencia.

P-Las vidas de los personajes conforman un "laberinto sinuoso". Esta imagen nos traslada al mito de Teseo y el hilo de Ariadna, pero la novela tiende puentes hacia el lector, haciendo ver que todos formamos parte de ese laberinto, por lo que sería un error o una "double fantasy" pensar que no es así y que ahí está la salida. Entonces ¿existiría alguna propuesta eficaz para dibujar una especie de salvoconducto? ¿Se resume quizá en la idea de "coge el machete y abre tu vereda"?

R-"Caminante no hay camino" también resume adecuadamente esa actitud de busca sincera y definitiva. Al cabo, lo que creo que se deduce de la novela es que cualquier adscripción a un sistema o mecanismo de defensa, por muy venial que pueda parecer, como el matrimonio, o un pueblo, se puede pagar muy caro con respecto a esa sinceridad fundacional que los buscadores sienten casi desde que nacen. Pero, curiosamente, son ellos y no la gente más adocenada, o más sencilla, o menos problemática, los que suelen caer y aun liderar todo tipo de sectas y aberraciones ideológicas.

P-¿Has dejado mucha libertad a la improvisación, incluso al subconsciente, en el contenido y estructura de esta obra o, por el contrario, has procurado ir midiendo? En este sentido, ¿tienes algún método al escribir?

R-La parte de Pablo es muy, muy libre, con momentos casi surreales, en donde emergen arquetipos muy profundos y creo que transpersonales. En cambio, la parte de Aurora, por su propia estructura, al hilo de la propia historia de Europa, exigía un enorme cuidado de fechas, mediciones y precisiones espaciotemporales, tales como la llegada de las leyes raciales a Venecia, la guerra española, la proclamación del Estado de Israel y tanta otras. En la última parte, había que acompasar los movimientos de Aurora con los de Pablo, aun en la distancia, pues en un par de ocasiones coinciden.

Género al que pertenece la obra: Narrativa
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Comentarios - 1

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