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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Viernes, 18 de agosto de 2017

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Subiendo por los manteles... (1994)

Subiendo por los manteles, a la mano derecha (con Ángela Reyes), Col. El Foro de la Encina, Villanueva de la Cañada, Madrid, 1994.

 

Nuevo grupo de poemas escritos "al alimón" con Ángela Reyes, esta vez con la (admirable)   excusa de la Gastronomía.

 

 

Introducción

Desde Esopo, desde los clásicos griegos y latinas, la fábula, el poema humorístico o convivencial son materia poética aceptada y celebrada. Pero parece que hoy, la época más despreocupada (y preocupante) de la Historia, el poema jocoso, y en este caso la alabanza del buen comer, son algo marginal.

 

Ángela Reyes y yo nos rebelamos a tal despropósito con estos poemas, la mayoría escritos al alimón.

 

 

Tres poemas

 

 

Los entremeses

(1985, con Ángela Reyes)

 

Abre el cortejo en los manteles 

la ingente, exótica cohorte:

fabes y nécoras del norte,

del sur los fritos 'churumbeles'

del pescado, y les siguen fieles

los quesos, láctica pareja

con jamón, magras y molleja.

¡Costumbre singular: comida

que es de comida espuela y brida,

que colma y apetito deja!

 

  

La fabada

(1985, con Ángela Reyes, Sonetos para la vida)   

 

Tu fina piel de túrgida blandura,

oh, faba del antiguo Principado,

esenciada de 'almejes', me ha portado

satisfacción al alma, al cuerpo hartura.

 

Qué no diera en la Corte, faba pura,

por ponerte y gozarte en el guisado.

Pero tu larga espera he culminado

cuando abrazo en Asturias tu grosura.

 

A mi entraña llegaste, ya eres mía;

te acojo por hermana y compañera

y tu amante seré desde este día.

 

Que no hay felicidad que se compare

a la del andaluz que no exagera

cuando clama: "¡Salud, y olé tu mare!"

 

  

Un café turco

(1986, Viaje a la Mañana)

 

Agua, azúcar y polvo

de café: mezcla impura

que inefable me sacia.

 

(Mediatarde en Corfú,

horas lentas y azules,

piedras que me sonríen).

 

Y al fondo del pocillo

queda la oscura mancha

que guarda los secretos.

 

Oh, tradición bohemia,

ábreme tu alcancía,

tu silencio más puro.

 

Aquí, en esta minúscula

laguna, en esta Estigia,

acecha mi Caronte.

 

(La gitana, inmutable,

dice antiguas palabras

que estremecen el sueño).

 

Caen claves, futuros,

premoniciones, ansias,

amores y países.

 

Y en el pretil del tiempo,

un pequeño demonio

se ríe a carcajadas.

(1986) 

 

Género al que pertenece la obra: Poesía
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