Una mirada a Cervantes

“No podríamos dudar los españoles de que la figura de Don Quijote de la Mancha sea nuestro más claro mito, lo más cercano a la imagen sagrada. Lo tiene todo: fortuna literaria, forma plástica, de tan estilizado es casi un signo totémico, ha nacido en la Mancha… Es nuestra cifra, no cabe duda” La ambigüedad de Cervantes” (Zambrano, 2002, p. 17)

“La figura de don Quijote, portadora del ancestral sueño de la libertad encadenada, manifiesta el conflicto de ser hombre en la historia, contra ella, a través de ella y aún más allá de ella. ... Pero esta historia no se acaba. Reaparece una y otra vez la quimera –salvar al mundo de su encanto –, mientras Dulcinea sola y blanca se consume” La ambigüedad de Don Quijote” (Op. cit., p. 50-51)

“… el libro todo, cifra de unidad de la multiplicidad de los diversos planos de la novela: de la realidad y el ser, de vida e historia, que en El Quijote, quizá como ningún otro libro, se despliegan…

Y cuando ese género de unidad aparece, la novela entra en el reino de la poesía. Es poema. Poema, siendo apurada novela, porque todo lo que es humana creación entra en la poesía cuando se logra. Lo que quiere decir tan sólo que el originario, inicial sueño, ha entrado en el orden de la creación; en el orden.  “La novela:"Don Quijote“ (Zambrano, 1986, p. 113-114)




“María Zambrano verá en la exégesis del Quijote la clave para acceder a la esencia española. Y perfila un paso más, al considerar que contiene la clave… de la filosofía española” (Ramírez, 2004, p. 54)