Biblioteca Complutense

Encuadernación

La encuadernación forma parte íntegra del libro y así se considera cuando se determinan tratamientos, en los que se incluyen intervenciones  sobre la encuadernación para limpiar, consolidar su estructura y estabilizar sus materiales. No obstante, en numerosos libros, la cubierta ya no está presente debido al uso u otras circunstancias extraordinarias como expolios, inundaciones o incendios. En otros casos, el estado de los materiales no permite que la encuadernación preste al libro la protección necesaria en función del uso que el libro soporta. En ambos casos nos planteamos la confección de una encuadernación nueva, pero conservando todos los elementos originales posibles.

Por otro lado, la ausencia de cubierta puede permitir el estudio de elementos estructurales de encuadernaciones antiguas (costura, nervios, cabezadas, refuerzos adheridos...) que estarían ocultos tras una nueva cubierta. En muchos casos eso nos conduce a evitar la reencuadernación de algunos volúmenes, o a hacerlo de tal forma que aquellos elementos no queden ocultos. Una simple caja de conservación puede ofrecer la protección necesaria a libros sin encuadernación siempre que su consulta sea controlada.

Recomendaciones sobre la encuadernación de libros del s. XIX