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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Viernes, 21 de septiembre de 2018

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Impresiones de paso

Finalista en el Premio Leonor de Poesía 2009

En la retina queda el magistral recorrido por las orillas, el viaje interior hasta la infancia que nos conforma, el retrato de mujeres en el tren, la ciudad que cierra el largo trayecto del poeta observador que con maestría estilística y sensibilidad a flor de piel nos va poco a poco haciendo cómplices de esa singular aventura. Cómplices porque toca fibras que son comunes, porque evoca recuerdos, porque muestra realidades que a veces pasan inadvertidas, porque nos alerta, nos sacude, nos conmueve.

José Miguel Junco

 

 

Queda lo que ves cuando no pasas de largo, lo que de repente se convierte en verso o en recuerdo, el ánimo con el que uno atraviese los caminos y se aventure en sus propios viajes. Aquí el poeta nos cuenta sus impresiones de paso, y cuando escribe detiene esa mirada certera en el tiempo. Revuelve orillas lejanas y trata de vislumbrar lo que se esconde más allá de todos los horizontes; pero también viaja en esos trenes que nunca se detienen en ningún lugar de la memoria. Finalmente, el poeta arriba a la estación serena de los haikus y de las palabras que muestran mucho más de lo que dibujan las letras.

Santiago Gil

Reseñas:

Sergio Arribas, "Rebelión a la mirada banal", EL ADELANTADO DE SEGOVIA, 18 de febrero de 2016 (http://www.eladelantado.com/noticia/ultima/228784/rebelion_a_la_mirada_banal); Emilio Gavilanes, "Haikus de Santiago López Navia", Náufragos en tiempos ágrafos, 17 de diciembre de 2015 (http://naufragosentiemposagrafos.blogspot.com.es/2015/12/haikus-de-santiago-lopez-navia.html); José Luis García Herrera, "Impresiones de paso o miradas desde el tren de la vida", Náufragos en tiempos ágrafos, 4 de abril de 2016 (http://naufragosentiemposagrafos.blogspot.com.es/2016/04/impresiones-de-paso-o-miradas-desde-el.html); Guillem Vallejo, "Sobre Impresiones de paso", Náufragos en tiempos ágrafos, 12 de julio de 2016 (http://naufragosentiemposagrafos.blogspot.com.es/2016/07/sobre-impresiones-de-paso.html).

Vídeo de la presentación del libro en Madrid:

https://www.youtube.com/watch?v=Axcqum-lxTA

 

 

 

 

Canción enamorada de náufrago

(primer finalista en el Premio Internacional

 

Sant Jordi 2008)

 

 

 

Some ocean throbbing far and free.

Edgar A. Poe

 

Vasto mar sin cansancio,

última expresión de un amor que no acaba.

Vicente Aleixandre

 

 

 

1

 

 

Háblame desde el fondo, océano de sueños represados.

Renáceme la entraña de una noche sin tiempo.

Aquí te aguardo,

en la línea recta inmensa de la playa oscurecida

donde bailan los vacíos de las barcas despobladas.

 

Yo soy sólo ahora

un oído inmenso abierto desde mi abismo,

extendido, horizontal ante tus poros espumosos,

que son promesas de olas soñadas

desde un profundo hueco abierto en tus raíces.

 

Yo soy sólo ahora

un enorme ojo atento a las presencias

que ascienden desde el fondo hacia las nubes

que hay en el cielo transparente de tu agua.

Y te veo, transcurriendo vivo sobre tu centro infinito

hasta abortar la impronta

de los pies rosados que hollaron las arenas,

sujetando voces de tarde o de mañana,

voces vivas

que acaso llamaban y respondían por sus nombres.

 

Aquí, sobre este mundo de este lado de tus venas

yo soy sólo una lengua desatada

bajo la sal feroz de tu silencio.

Una lengua que te repasa los contornos,

gustando los sabores de lo que no tiene nombre,

en este bautismo nocturno de agua virgen.

 

Pasas sobre los sueños que descienden

desde otro viaje que se recorre a caballo de los siglos.

Y te he visto. Y te he oído. Y te he adivinado

poderoso al otro lado de esta oscuridad ansiosa,

y me has sabido a mar en los pulmones.

 

Y en este renacer de los sentidos rescatados

no soy más que un intenso deseo que respira,

donde se duerme el aroma anochecido que rezumas,

penetrándome en caídas verticales

que me hacen olerte hasta en todas las distancias

de ese centro de ti al que nunca llego.

Tú me ciñes como un alma que trasmina

intemporales rosas y corales.

Y desde aquí,

en la línea recta abierta de un presagio de horizonte,

seré una mano tendida hacia tu fuga

constante desde dentro hasta más dentro de ti mismo.

Llévame a tocar todos tus peces de palabras no nacidas,

tus peces de misterio y de mensajes nunca revelados,

tus peces como espíritus plateados y veloces

esculpidos con el plomo de la historia de tu masa.

Llévame a tocar tu cuerpo inabarcable

tu cuerpo que roba las formas de los cuerpos

ocultos al ojo escrutador de tus tesoros anhelados.

 

Desde aquí te miro, te escucho, me sabes, te respiro

y toco tu proyecto de edificios deslizantes,

océano de tormenta liberada,

espejo anónimo, reflejo de las nubes,

herida inabarcable que se cierra en un instante,

siglo constante, autor de tu memoria inacabada.

 

 

2

 

Aquí está el mar entonces. Lo veis desde mí mismo,

y me lo dais

para que ponga el sello de su molde en un poema.

 

Pero no me deis el mar.

No me regaléis las olas que derriban el aire,

porque ya no podría mirar más

el mar desde este punto en mi distancia.

 

No me deis el mar.

No robéis la morada de los peces del sueño,

ni turbéis con mi presencia a los corales.

 

No. Si me dierais el mar

podría ceñiros y atormentaros.

Podría desparramar la soledad del mar por los rincones.

 

No me deis este mar tan inmediato, tan posible,

que podría tragarme las palabras escondidas,

que podría traspasar el horizonte impenetrable,

que podría miraros desde lejos

y azotaros con las aguas desatadas como látigos.

 

No me deis el mar.

No me ocultéis tras tanto silencio;

no me dejéis esperando encontraros.

Porque ya no podría ahogarme sin salir del mar

en las palabras que flotan en el viento azul de cada tarde.

 

 

y 3

 

Océano aquí, tan próximo a mis manos,

tan desvelado y tan oculto siempre,

tan transido de formas intangibles

desde su fondo hasta la cresta alzado.

Cogerlo y no cogerlo es ya lo mismo.

Afán inútil dibujar sus límites

que vuelven a escaparse tras el trazo.

Océano inseguro y repartido,

amor de tardes mágicas cerradas

después de un recorrido por sus calles.

 

Todo en un suelo enorme es el océano,

testigo especular de los ahogados

fundidos con el agua prometida:

aleación de formas, agua y cuerpo,

estatua enamorada de materias.

Total arteria abierta en donde duerme

un dulce dios azul de luz eterna

extenso entre las simas aurorales,

en un núcleo de masas invisibles

donde la realidad pierde sus vértices.

 

 

[La estación abandonada]

 

En medio del viaje, en un momento,

como un cromo de un álbum olvidado,

nimbada de un misterio silencioso

surgía la estación abandonada.

 

Recuerdo con qué fuerza despertaban

sus fantasmas dormidos, sus secretos,

cuando el sol del verano, al mediodía,

llamaba a una quietud de sueño y sombra.

Todo brillaba inmóvil y callado

desvelando su historia y su sentido:

las puertas y ventanas condenadas,

guardianas impasibles del vacío;

los carteles de letras desvaídas

con nombres que quizá ya a nadie importan,

o la campana que ya sólo mueve

esa mano invisible que es el viento.

Y en todos los rincones, con su herida,

esa nostalgia casi enamorada

del tren que ya no para en sus andenes.

 

 

 

A una dama que perdió un zapato en el andén del metro y anduvo descalza por las calles hasta que pudo encontrar un taxi libre

 

 

Perdiste tu zapato en el sombrío

andén de una estación del suburbano

y aunque anunció tu pie un fugaz verano

se resignó su planta al suelo frío.

 

Erguida en tu descalzo señorío

tu caminar de brisa fue liviano

y las aceras se iban de tu mano

cuando tus pies llenaban su vacío.

 

Aunque no te dio tregua el sol escaso

y aunque el asfalto sucio te ofendía,

no les hizo tu vuelo ningún caso,

 

y cuando un taxi al fin te recogía,

quedaban suspirando por tu paso

las calles desde Chueca a la Gran Vía.

 

 

Haikus

 

 

Junto a las vías

la estampida inminente

de los que esperan.

 

---

 

El metro acuna

el alma aletargada

de los viajeros.

 

---

 

Ojos y sueño

se funden con los libros

en los vagones.

 

---

 

Acecha el túnel

tras el espejo negro

de la ventana.

 

Cuántos secretos

los viajeros olvidan

en sus teléfonos.

 

---

 

Alguien comprueba

las traiciones exactas

de los relojes.

 

---

 

¿A dónde lleva

la escalera mecánica

del otro lado?

 

Género al que pertenece la obra: Poesía
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