Biblioteca Complutense

El claustro sonoro: música y espiritualidad en los conventos femeninos

Los más de mil conventos femeninos existentes en los distintos territorios de la España moderna suponen un enorme contingente de mujeres cuya práctica musical era central en la actividad cotidiana. Aunque la investigación empieza a visibilizarlas, la música interpretada por estas mujeres fue un componente destacado del paisaje sonoro urbano de la Época Moderna. En algunos grandes conventos de patronazgo real, como los madrileños de la Encarnación y de las Descalzas, existían capillas musicales profesionales integradas por hombres. Sin embargo, en la mayoría de conventos la actividad musical recaía en las propias religiosas, responsables tanto del canto llano como de la polifonía, del órgano y a veces de otros instrumentos. Además de solemnizar el culto, la música podía formar parte de los momentos de recreación. Entre los siglos XVI y XVIII, en los territorios de Castilla y de la Corona de Aragón, la música pudo convertirse en una vía de acceso al convento para jóvenes sin recursos suficientes para afrontar la dote. Aunque su posición social dentro de la comunidad no siempre coincidía con el prestigio de su habilidad, y podía acercarlas a categorías de servicio, su papel resultaba esencial para la vida cultural del convento.


A pesar de la anonimidad de la mayoría de esas mujeres músicas, en muchas ciudades la literatura de la época retuvo algunos nombres de monjas que brillaron por sus cualidades vocales. Alfonsa González de Salazar (1609-c. 1641) permite observar cómo el prestigio artístico y el estatus social podían cruzarse en un monasterio madrileño del Siglo de Oro. Hija de un platero de oro, ingresó en el monasterio de Constantinopla con dote completa, una circunstancia que la situaba en un rango elevado dentro de la jerarquía conventual. Aun así, los documentos de profesión recogen, con la fórmula habitual de humildad y obediencia, la obligación de “cantar, tañer y barrer”, recordatorio de que la vida religiosa se definía por el servicio cotidiano. Su caso destaca por el eco público de su voz. Figura como dedicataria del libro Minerva sacra de Miguel de Toledano, donde se la representa tañendo el arpa, y su nombre circuló en ambientes literarios. En torno a ella se construye la imagen de una intérprete cuya fama atravesaba la reja: una voz que se escuchaba desde fuera y que convertía la excelencia musical en un espacio de reconocimiento, al mismo tiempo devoto y social. Alfonsa encarna esa paradoja: clausura y proyección, ocultamiento físico y presencia sonora.

En algunos conventos, la práctica colectiva de la música polifónica alcanzó una calidad notable. Fue el caso del convento de Santa Clara de Sevilla, cuyo archivo musical se conserva actualmente en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid. A pesar de la clausura, las monjas del convento cultivaron un repertorio amplio y refinado que incluye música vocal religiosa y música de tecla de los principales compositores de la Sevilla ilustrada. Las relaciones personales de las clarisas, algunas de ellas hijas de familias acomodadas que habían gozado de buena formación musical, convirtieron el convento en un foco de encargos a los músicos más prestigiosos de la ciudad. Esto refuerza la singularidad de este fondo musical, uno de los pocos anteriores a 1800 con repertorio concebido específicamente para voces de mujer. Los compositores Domingo Arquimbau (1757-1829) y Joaquín Montero (ca. 1740-ca. 1815) dedicaron obras a monjas que debieron destacar por sus cualidades vocales. El archivo conserva también música de tecla inédita de Manuel Blasco de Nebra (1750-1784), así como de autores de otros puntos de la península y de Europa. La música de Santa Clara muestra que los conventos femeninos del Antiguo Régimen, lejos de ser enclaves aislados del mundo, eran espacios de agencia femenina inscritos en redes de circulación cultural de ámbito internacional.


Miguel Toledano:  Minerva sacra, Madrid: por Iuan de la Cuesta, 1616. Grabado calcográfico (retrato de Alfonsa González de Salazar). Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.


Domingo Arquimbau, Antífona Sicut sorore dedicada
a Sor María Ana Montes (ca. 1800), del fondo musical
de Santa Clara de Sevilla


Ensayo para el concierto con música recuperada del archivo de
Santa Clara de Sevilla, 27 de noviembre de 2025


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