Biblioteca Complutense

Género, edad y representación del cuerpo

La indumentaria medieval permitía reconocer el género, la edad y, en muchos casos, lo que hoy llamamos el estado civil de las personas. La forma de vestir respondía a normas sociales compartidas que regulaban la apariencia pública de hombres y mujeres y que los artistas trasladaron cuidadosamente a las miniaturas de los manuscritos iluminados.

Las figuras masculinas suelen aparecer con túnicas, sayos o mantos cuya longitud y riqueza varían según su posición social. Los caballeros se distinguen por la armadura y las armas; los clérigos por sus hábitos y vestiduras litúrgicas; los campesinos por prendas más sencillas, funcionales y de color pardo. El cabello corto y la barba, cuando aparece, también contribuyen a definir la edad, la autoridad o la condición del personaje.

Mes de enero, banquete de navidad
Escena de calendario correspondiente al mes de enero con la representación del banquete de navidad del Duque de Berry. Se puede ver perfectamente a todos los personajes representados a través de la indumentaria, que en su mayoría son nobles de la corte o cortesanos que le sirven. Adviértase lo extraordinariamente contemporáneos que resultan sus peinados. Las muy ricas horas del Duque de Berry. Paul, Jean y Herman de Limbourg, Barthélémy d’Eyck, Jean Colombe. Chantilly, Musée Condé, Ms. 0065 (1284). 1411-1489. Fol. 1V.
Tubalcain y la forja del metal, Speculum humanae salvationis
Tubalcain inventando la forja del metal a fuerza de yunque y martillo, y escena de la crucifixión. El herrero va vestido con los mandiles de cuero habituales en su oficio destinados a proteger su cuerpo. Speculum humanae salvationis. Madrid, Biblioteca Nacional de España, Mss/8562. Siglo XV. Fol. 9R.

La representación femenina posee igualmente un elaborado lenguaje visual. Los vestidos largos, las mangas amplias, los cinturones y los ricos tejidos identifican a las mujeres de la nobleza, mientras que velos, cofias, tocas o elaborados tocados informan sobre el estado civil, la posición social o el contexto en el que se desarrolla la escena. La Virgen María, por ejemplo, suele aparecer cubierta con un amplio manto azul que simboliza su dignidad y pureza, a menudo con un velo traslúcido, convirtiéndose en uno de los modelos iconográficos más influyentes del arte medieval.

La infancia también ocupa un lugar significativo en las miniaturas. Los niños aparecen vestidos con versiones simplificadas de la indumentaria adulta o, en algunos contextos religiosos, envueltos en pañales o pequeñas túnicas. Del mismo modo, la representación de ancianos mediante largas barbas, cabellos blancos y amplios mantos permite transmitir las ideas de experiencia, autoridad y sabiduría ganada con el paso del tiempo.

Sin embargo, estas imágenes no deben interpretarse como retratos fieles de la vida cotidiana. Los iluminadores construyeron modelos ideales que respondían a convenciones artísticas y culturales compartidas por la sociedad medieval. A través del vestido, el peinado y los adornos, el cuerpo se convierte en un soporte sobre el que se proyectan valores, identidades y formas de entender el mundo.

Batalla de Gog and Magog, Biblia de Alba
Batalla de Gog and Magog donde se observa la importancia de las armaduras como un sistema de patronaje rígido para proteger el cuerpo. Biblia de Alba. Rabbi Mosé Arragel de Guadalajara. Madrid, Biblioteca del Palacio de Liria. 1430. Fol. 341V.
Banquete de Baltasar, Biblia de Alba
Banquete de Baltasar donde se observa cómo se hacían los banquetes en la Edad Media, el servicio de mesa y el protocolo de platos. Un claro ejemplo en el que la indumentaria juega de nuevo un papel relevante y expresivo de la sofisticación de la nobleza. Biblia de Alba. Rabbi Mosé Arragel de Guadalajara. Madrid, Biblioteca del Palacio de Liria. 1430. Fol. 463V.