¿Podemos leer e interpretar la indumentaria del pasado a través de la iconografía medieval y las miniaturas de los manuscritos?
Al observar y analizar una miniatura medieval solemos fijarnos en el color, el pan de oro o la belleza de sus figuras. Sin embargo, para un hombre o una mujer de la Edad Media, el primer mensaje que transmitía una imagen no era estético, sino social. La indumentaria constituía un auténtico lenguaje visual capaz de revelar, de un solo vistazo, la posición de una persona dentro de la sociedad. La indumentaria representada en las imágenes permite interpretar la realidad medieval a través de lo que llevan puesto los representados, conectando su interpretación con la historia del arte, la cultura visual, la historia de la indumentaria y la antropología de la imagen.
El vestido identificaba al rey por su corona y su manto de armiño; al obispo por la mitra y el báculo; al caballero por su armadura y la espada; al peregrino por su bordón y su esclavina; al mercader por la calidad de sus tejidos y la escarcela; al monje por la supuesta sencillez de su hábito, al igual que al resto de los grupos sociales medievales. Del mismo modo, los maestros con la habilidad de sus pinceles recurrieron a determinadas prendas o tocados para distinguir a judíos, musulmanes o incluso extranjeros, construyendo una imagen visual de lo que hoy llamaríamos segregación religiosa y cultural.
Las miniaturas de los manuscritos iluminados no pretendían reproducir fielmente la realidad cotidiana. Eran imágenes cuidadosamente elaboradas para comunicar ideas, jerarquías y valores compartidos por la sociedad medieval. Cada color, cada tejido, cada joya y cada tocado participaban en un sistema de signos que el espectador de la época comprendía de manera inmediata. Eso no significa que no se usaran esas prendas, tocados y telas, sino que la representación iconográfica era la forma ideal de identificarlos. Mientras que en la vida diaria el protocolo admitía ciertas licencias, la pintura exigía una imagen fija e inmutable.
La colección de facsímiles de la Biblioteca de Geografía e Historia de la Universidad Complutense reúne algunos de los manuscritos más sobresalientes del Occidente medieval: Biblias, Beatos, Libros de Horas, códices alfonsíes, libros de viajes, bestiarios y tratados científicos. A través de ellos, esta exposición propone descubrir cómo la indumentaria se convirtió en uno de los principales instrumentos para representar el poder, la identidad, la religión y la diversidad cultural durante la Baja Edad Media.
Imagen apocalíptica del Armagedón, el enfrentamiento del ejército de Dios formado por ángeles nimbados que hostigan al ejército del maligno presidido por la bestia policéfala. Beato de San Andrés del Arroyo, París, Bibliothèque nationale de France, Ms. NAL 2290. Principios del siglo XIII. 154R
¿Sabías que...?
Un espectador medieval podía reconocer la condición social, la profesión o la religión de muchos personajes únicamente observando su forma de vestir. La indumentaria funcionaba como un auténtico código visual compartido y comprensible para toda la sociedad.