Biblioteca Complutense

Mecenazgo femenino y práctica musical en la corte 2

Isabel de Farnesio (1692-1766), impulsora de la música italiana en la corte española

Es una de las grandes reinas, muy controvertida por cómo ejerció el poder, es indiscutiblemente una figura esencial como gran mecenas de las artes y también de la música. La reina poseía una sólida formación musical adquirida en la corte de Parma. Apasionada por la música italiana, tocaba el clave, cantaba y demostraba conocimientos técnicos avanzados: era capaz de reconocer cualquier aria de ópera reciente e identificar si estaba "robada" de otras composiciones. Desde su llegada a España en 1714 ejerció una notable influencia en la música de corte y favoreció la llegada de músicos italianos muy destacados que se integraron en las actividades musicales de la Casa Real. 

Fue la introductora de la ópera seria italiana e impulsó la reconstrucción del Teatro de los Caños del Peral y amplió el Teatro del Buen Retiro, donde se representará la ópera de corte. Un elenco enteramente italiano representó Alessandro nelle indie, de Corselli para celebrar el enlace de su hijo Carlos, rey de las dos Sicilias con María Amalia de Sajonia en 1738. Un año más tarde, el mismo Corselli fue el encargado de componer la ópera Farnace, para el matrimonio del infante Felipe con la hija de Luis XV, Luisa Isabel de Orleans. Esta ópera, cuyo título se refiere directamente a la reina, tuvo unas dimensiones absolutamente gigantescas. En sus más de cinco horas de duración (100 números de música entre recitativos, arias, y números instrumentales), participaron 61 músicos y los cantantes más famosos del momento.

En el ámbito de la música de cámara, Farnesio protegió especialmente a dos violinistas-compositores. El primero fue Mauro D'Alay, "primer violín de cámara" entre 1740 y 1747, quien recibía un elevadísimo sueldo además de casa y coche. El segundo, Christiano Reynaldi, publicó en 1761 sus Sonate di violino e basso dedicadas a la reina viuda. Es la segunda colección de sonatas para violín jamás impresa en España, y un testimonio único del papel pionero de esta reina en la promoción de la música instrumental más moderna de su tiempo.


Louis-Michel Van Loo:
La reina Isabel de Farnesio,
óleo sobre lienzo, 
Museo Nacional del Prado,
P002397.

Christiano Reynaldi, Sonate di violino e basso, op. 1,
Grabado calcográfico, cuarto apaisado. Madrid,
José Francisco Martínez Abad, 1761.
Washington, Library of Congress, cuarto

Farnace. Dramma per música, 3 actos, 1739.
Música de Francesco Corselli y libreto de
Antonio Maria Lucchini. Partitura manuscrita,
Biblioteca Histórica Municipal de Madrid,
Sig. MUS 679-1 a MUS 682


María Bárbara de Braganza (Lisboa, 1711–Madrid, 1758): una reina melómana

Hija de Joao V de Portugal y de María Ana de Austria, accedió al título de princesa de Asturias en 1729 tras su matrimonio con el futuro Fernando VI y se convirtió en reina consorte de España en 1746. Su figura ocupa un lugar destacado en la historia cultural del siglo XVIII ibérico debido a su intensa dedicación a la música y a su papel central en la vida artística de la corte. Es célebre por su larga relación con Domenico Scarlatti, de quien fue discípula y probable inspiradora de gran parte de sus sonatas para tecla, así como por el estrecho vínculo que mantuvo con Carlo Broschi, conocido como Farinelli. Este último, incorporado a la corte en 1737 por iniciativa de Isabel de Farnesio, desempeñó un papel decisivo en la organización de la vida musical durante el reinado de Fernando VI y heredó, por disposición testamentaria, la notable biblioteca musical de la reina. Clavecinista de sobresalientes recursos técnicos y expresivos, Bárbara destacó asimismo por sus dotes compositivas, su habilidad en la danza y su vasta cultura, reflejada en sus colecciones de instrumentos de tecla, partituras y libros.

El inventario de su biblioteca musical evidencia que la reina se situaba en el núcleo de relevantes redes europeas de circulación de repertorios, lo que confirma su papel activo en la configuración de los intercambios culturales del siglo XVIII. Sus capacidades intelectuales y artísticas fueron reconocidas por destacados eruditos, como Giovanni Battista Martini, quien le dedicó el primer volumen de su Historia de la música (Bolonia, 1757), y Benito Jeronimo Feijoo, que la presentó como paradigma del talento femenino en el contexto de la polémica suscitada por la Defensa de las mujeres y le dedicó el cuarto volumen de sus Cartas eruditas y curiosas

Su compromiso con la educación femenina se manifestó en la fundación del Monasterio de las Salesas Reales, institución destinada a la formación de mujeres nobles y concebida como contrapunto al Real Seminario de Nobles, lo que confirma su influencia no solo en el ámbito artístico, sino también en el cultural y pedagógico de la monarquía hispánica.


Domingo Antonio Velasco: Retrato de Domenico Scarlatti, 1738 Óleo sobre tela. Casa-Museo dos Patudos (Alpiarça, Portugal), Inv. CP.MA 84.413


Festeggio armonico nel celebrarsi il Real Maritaggio De’ molto Alti, e molto Poderosi Serenissimi Signori D. Fernando di Spagna Principe d’ Asturia, e D. Maria infanta di Portogallo, che Dio guardi, che si esegui’ nel Real Palazzo di S. Maestá A di II di Gennaio del presente año di 1728. Posto in Musical Da Domenico Scarlatti, Regio compositore. Nella Oficina de Gioseppe Antonio di Sylva, 1728 Libreto Impreso, 20 x 15 cm Colección particular


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