Biblioteca Complutense

Tipos de enterramiento en el Códice Tudela

En Mesoamérica, al igual que en otras áreas culturales, había diversos modos de enterramiento, que no solo tenían que ver con el origen del finado, sino también con la forma en que había fallecido. Respecto a esto último, uno de los rituales más llamativos es el descrito por los nahuas en el Posclásico para las mujeres que fallecían durante el parto. Su muerte las convertía en seres semidivinos y conseguir alguna “reliquia” de su cuerpo (como un brazo) se convertía en algo codiciado por muchos (como los ladrones que lo empleaban para realizar encantamientos que les ayudaban en sus actividades). Por todo ello, su enterramiento conllevaba un delicado protocolo.

Además de los vestigios estudiados por los arqueólogos, contamos con informaciones en códices mesoamericanos que nos hablan sobre algunos de los rituales de enterramiento empleados en ese tiempo. Uno de esos documentos es el Códice Tudela compuesto hacia mediados del siglo XVI. En él, además de diversas informaciones, aparecen representados cuatro tipos diferentes de sepultura.

Códice Florentino, libro X, folio 27r
Códice Florentino, Lib. X, f. 27r.
Códice Tudela, folio 57r
Códice Tudela, f. 57r.

La primera es el entierro de un señor (f. 57r), el cual está amortajado en posición sedente al estilo prehispánico (con las rodillas al pecho) sobre un asiento. A su espalda vemos unas banderas y unos elementos verdes (tal vez vegetales por el tamaño). Frente al fardo, se encuentra un sacrificado a quien se le ha extraído el corazón. Sobre ambas figuras se ve una forma globular que se ha identificado como una hoguera de copal, cuya forma podría recordar a un cerro (en su interior) o a una cueva.

La segunda de ellas (f. 58r) es la del gobernante (tlatoani), al cual reconocemos porque está sentado sobre un “trono” hecho de petate y porta la diadema de turquesa (xiuhuitzolli) propia del cargo. Su bulto mortuorio, situado sobre una fosa donde reposa una calavera, recibe diversas ofrendas de un hombre y una mujer, incluyendo un recipiente (tecomatl) con cacao y la varilla para agitarlo. En la parte inferior, dos hombres y dos mujeres están llorando.

Códice Tudela, folio 58r
Códice Tudela, f. 58r.

La tercera es el entierro del mercader (f. 59r). De nuevo aparece en forma de bulto mortuorio en posición sedente. En este caso las ofrendas que lo rodean se vinculan con su actividad, lo que nos hace pensar que era un mercader próspero y dedicado a productos suntuosos venidos de lejos. Así, observamos un collar de piedras verdes (chalchihuites), diversas piezas de oro, una piel de ocelote y un penacho de plumas verdes de quetzal.

Por último, se representó el enterramiento de un “hombre común” (f. 60r) según la glosa que lo acompaña. El finado se encuentra en forma de fardo funerario sedente sobre una estera de petate. Frente a él, se encuentran diversas ofrendas: papel, plumones, frijoles, maíz y dos recipientes con comida (una pata de ave y un cesto con tamales). En el Códice Fiestas, integrante del conocido como Grupo Magliabechiano que deriva del Códice Tudela, la glosa indica que estas cosas le servían al fallecido “para que con todo esto fuera a reçivir al Señor del Mitlan” (Códice Fiestas, f. 44r).

Códice Tudela, folio 59r
Códice Tudela, f. 59r.
Códice Tudela, folio 60r
Códice Tudela, f. 60r.

Bibliografía

Batalla Rosado, Juan José (2002) El Códice Tudela y el Grupo Magliabechiano: La tradición medieval europea de copia de códices en América. Madrid: Testimonio Compañía Editorial.