Literatura científica sobre el suicidio
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Fernando Mansilla Izquierdo. Escritores españoles suicidas Sinopsis editorial: Cíclicamente se ha analizado la ilación entre ser escritor, la enfermedad mental y el suicidio. Aunque muchos escritores han padecido depresión, trastorno bipolar o alcoholismo, no es posible afirmar que la cantidad de escritores que han llegado a suicidarse en diferentes épocas, lugares y de los modos más diversos, sea alta, ya que es difícil establecer datos empíricos que lo sustenten. Por orden cronológico de nacimiento se recoge y examina la historia vital, haciendo hincapié en los acontecimientos vitales estresantes, los desórdenes anímicos y los conflictos emocionales, así como las vivencias, los datos biográficos, explorando procesos de pensamiento, emociones, sentimientos y motivaciones de los nueve escritores españoles más reconocidos que se han suicidado: Mariano José de Larra, Felipe Trigo, Ángel Ganivet, Gabriel Ferrater, Alfonso Costafreda, José Agustín Goytisolo, Justo Alejo, Javier Egea y Pedro Casariego. Los escritores españoles que se han suicidado han vivido acontecimientos estresantes a lo largo de su vida, han sufrido trastornos mentales como depresión, trastorno bipolar o alcoholismo. Y su obra parece estar marcada por un fuerte tono de angustia, de dolor por la pérdida, de desamor, de un malestar incurable, sin objetivos para vivir o están impregnadas de un tono satírico.
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Florentino Moreno M., Carlos F. Alvarado y Jaime A. Carmona. Un dialogo sobre el suicidio Sinopsis editorial: Este libro está dirigido a estudiantes y profesionales de todas las disciplinas. Es un diálogo sobre el suicidio en el que los interlocutores invitados son el cine, el psicoanálisis y la psicología social. El objetivo que guió a los autores fue responder a la pregunta por lo que lleva a un ser humano a quitarse la vida. El cine-arte es convocado a este diálogo como una exploración de la condición humana que genera una verdad propia original, ligada a la estética, que no se puede subordinar a la de ningún otro discurso. Por ello los capítulos referidos a las películas tratan de aportar comprensiones del suicidio a partir de las tramas y los roles, es decir en una perspectiva dramatúrgica. Los capítulos que tratan sobre los aportes del psicoanálisis y la psicología social a la comprensión del suicidio están redactados con un esfuerzo especial por hacer accesibles dichos aportes a lectores interesados en el fenómeno que no sean “iniciados” en el conocimiento de estas disciplinas. La expectativa de los autores durante la escritura de este libro fue escuchar lo que el cine tiene para decirle al psicoanálisis y la psicología social, sobre el suicidio y los comportamientos autodestructivos de los seres humanos.
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Ramón Andrés. Semper Dolens: historia del suicidio en Occidente Sinopsis editorial: El suicidio, concebido durante muchos siglos, en la estela del pensamiento clásico, como un ejercicio de libertad, e incluso como una liberación, queda reducido, a la luz de la psiquiatría de las últimas décadas, a la mera patología mental. Sin embargo, tal reducción supone la simplificación de uno de los aspectos más decisivos de la experiencia humana: el dolor. Este extraordinario ensayo da cuenta, con delicadeza y hondura, de nuestra condición como seres humanos; de las distintas formas de nuestra fragilidad. |
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Émile Durkheim. El suicidio: estudio de sociología Sinopsis editorial: Una de las obras más importantes sobre el suicidio como fenómeno social. Con ello rompe la tendencia tradicional de considerarlo como un fenómeno estrictamente individual y por ende sólo como objeto de la psicología o de la moral. Como su nombre indica, es un estudio sobre el suicidio, pero la gran novedad es que Durkheim considera éste desde el punto de vista de la tasa anual de suicidios que existe en varios países europeos desde la sexta década del siglo XIX. Analizando esas tasas, se percata de que suelen mantenerse constantes o con cambios muy leves a lo largo de prolongados períodos. Igualmente, los picos o los valles acusados en las gráficas corresponden con acontecimientos como guerras o depresiones económicas. También se percata de que la tasa de suicidios es diferente de unos países y de unas comunidades a otras. El suicidio es ante todo un hecho social y sus causas son antes sociales que individuales o netamente psicológicas. Durkheim no sólo estudia las diferencias según religión sino según matrimonio, hijos, grupos profesionales, género, edad, grupos políticos, tipo de sociedad o de medio social, etc. Ello le permite ver las diferentes causas sociales del suicidio, que son las determinantes, y establecer para cada tipo de causa un tipo de suicidio diferente.
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Gabriel González Ortiz. Hablemos del suicidio: Pautas y reflexiones para abordar este problema en los medios Sinopsis editorial: Los suicidios aumentaron en Estados Unidos un 10% tras la muerte del actor Robin Williams en 2014. En España, los casos crecieron un 17% tras el suicidio de Antonio Flores en 1995. ¿Tuvieron que ver los errores periodísticos en estos incrementos? Muchos expertos creen que sí. Fallar en el tratamiento del suicidio (publicitar el método, el lugar, simplificar las causas) puede provocar un efecto contagio en personas vulnerables. Acertar, al contrario, puede ser un pilar muy importante en la prevención. Pero no es sencillo informar bien sobre el suicidio. Tantas décadas de silencio ha dejado a los periodistas huérfanos de formación. Y ese silencio, precisamente, lo que más ha contagiado ha sido eso, más silencio. Un silencio social que lleva a los que sufren a callar en lugar de hablar y pedir ayuda; un silencio que cristaliza el tabú y el estigma, que agrava el duelo insoportable de los supervivientes, que hace invisible cualquier presión a los gobiernos para actuar. Ha llegado el momento de hablar del suicidio. Los medios no pueden seguir callados ante una realidad que se llevó 3.569 vidas en España en 2016, el doble que por accidente de tráfico, doce veces más que por homicidio y 81 veces más que por violencia de género. Hablemos de una vez por todas del suicidio. Pero hablemos bien.
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Enrique Echeburúa. Muerte por suicidio: El sufrimiento de las víctimas y el duelo de los supervivientes Sinopsis editorial: El objetivo de esta obra es abordar la muerte por suicidio desde una perspectiva global, lo que supone prestar atención tanto al sufrimiento de las personas que optan por esta decisión irreversible como al duelo de los supervivientes (familiares y allegados) que tienen que hacer frente a esta realidad dramática. No se puede disociar la realidad de la persona que se ha quitado la vida de la estela de dolor que deja en su entorno inmediato. La muerte por suicidio es un fenómeno específicamente humano y ha estado rodeada de un aura de silencio -la muerte silenciosa-, sobre todo en lo referido a las personas jóvenes, y de un temor al efecto contagio. Se trata, sin embargo, de un problema de salud pública que, en mayor o menor grado, afecta a todas las sociedades y que está asociado a un estigma que puede impedir la adopción de las medidas de prevención adecuadas y aumentar el sufrimiento de los supervivientes.
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Simon Critchley. Apuntes sobre el suicidio Sinopsis editorial: Este libro no es una nota de suicidio. En 2007, Edouard Levé se suicidó en su apartamento diez días después de entregar el manuscrito de Suicidio a su editor. Tenía cuarenta y dos años de edad. Jean Améry ingirió una sobredosis de somníferos dos años después de publicar en 1976 Levantar la mano sobre uno mismo. Discurso sobre la muerte voluntaria. Tenía sesenta y cinco años. En 1960, dieciocho años después de plantear y (eso pensaba) resolver la cuestión del suicidio en El mito de Sísifo, Albert Camus se mató en un accidente de coche. Se le atribuye haber dicho que morir en un accidente de tráfico es la más absurda de las muertes. El hecho de que llevara un billete de tren sin validar en el bolsillo no hace sino agravar la absurdidad de su desaparición. Tenía cuarenta y seis años. Así arranca Apuntes sobre el suicidio, un ensayo inteligente, provocador y a su vez de una sensibilidad extraordinaria. Simon Critchley repasa en estas reflexiones sobre el suicidio diferentes fuentes desde el recuento histórico de suicidas célebres al análisis textual de numerosas notas de suicidio para llegar al fondo del asunto que le interesa: qué significa estar en posesión del regalo de la vida y en qué consiste la maldición de poder elegir libremente entre vivirla o, por el contrario, optar por la muerte.
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Toni Montesinos. Melancolía y suicidios literarios: de Aristóteles a Alejandra Pizarnik Sinopsis editorial: Este libro aborda desde el campo de la literatura el estudio de la pareja «suicidio-melancolía», que adquiere una presencia realmente desorbitada en el siglo XX, en el que proliferó de manera apabullante, oculta tras tecnicismos y enterrada bajo la sombra de la incomprensión. Su temperamento melancólico hace al suicida víctima de la bilis negra, lo cual, como sabemos desde Aristóteles, no le convierte necesariamente en un enfermo, pero sí le condena a una cierta propensión a la enfermedad que los modernos conocemos como depresión. Por culpa de la bilis negra, uno de los cuatro humores clásicos, el suicida no tolera la sobriedad fría de la vida, y la melancolía le convierte en un ser excepcional que, según Platón, lo emparenta con héroes trágicos como Áyax o Heracles. Como hijo de Saturno, el melancólico-suicida está relacionado con el geómetra, el que domina «el arte de la medida», la ciencia del peso y del número, y en definitiva, de la sabiduría y la escritura. Él posee las llaves, el poder del artista, y preso del taedium vitae, decide interrumpir el orden. Hijos de Saturno fueron Antístenes, Diógenes de Sínope, Zenón de Citio, Empédocles, Epicuro o Séneca, en la Antigüedad. El Romanticismo y el joven Werther hicieron suicidas a Karoline von Günderode, Alfred de Musset, Sophie Risteau, Camilo Castelo Branco, Mariano José de Larra, Antero de Quental o lord Robert Castlereagh. Finalmente, el siglo xx nos ha traído los suicidios Hemingway, Virginia Woolf, Arthur Koestler, Pavese, Primo Levi, Stefan Zweig, Walter Benjamin o Alejandra Pizarnik.
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| László F. Földényi. Melancolía Sinopsis editorial: László Földényi explora las distintas maneras de vivir y pensar esa vaga e intensa propensión a la tristeza llamada melancolía y persigue su varia fortuna en los hitos del arte y del pensamiento de Occidente: la escenificación plástica del Renacimiento y del Romanticismo, la tragedia de la Grecia mistérica y el teatro del absurdo, la ciencia de Galeno, las herejías medievales, el escolasticismo y el ateísmo existencialista, la música de Bach, la de Wagner. Al lector corresponde encontrar su lugar en ese itinerario de lindes inciertos que ilustra la lucha trágica entre los límites del ser humano y sus posibilidades: quizás él pueda resolver si la infinitud ha de vivirse como prisión o como libertad.
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| Thomas E. Joiner Jr. ... [et al.]. The interpersonal theory of suicide guidance for working with suicidal clients Sinopsis editorial: ¿Por qué la gente muere por suicidio? Thomas E. Joiner y sus colegas intentan responder a esta vieja pregunta explorando dos suposiciones obvias pero perspicaces: la gente muere por suicidio porque puede. Es decir, se vuelven insensibles al dolor y se habitúan a la violencia. La gente muere por suicidio porque quiere. Por lo general, no tienen ningún sentido de pertenencia a un grupo o relación valorada y sienten que se han convertido en una carga para sus seres queridos. Este libro ofrece un nuevo marco teórico para el diagnóstico y la evaluación de riesgos de la entrada de un paciente en el oscuro mundo mental del suicidio, y para la creación de campañas preventivas y de salud pública dirigidas a este trastorno. Sin embargo, lo más importante es que el libro proporciona pautas clínicas nuevas y efectivas para la intervención en crisis y para alianzas terapéuticas en psicoterapia y prevención del suicidio.
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Toni Montesinos. La letra herida : autores suicidas, toxicómanos y dementes
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Andoni Anseán. Suicidios: manual de prevención, intervención y postvención de la conducta suicida
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Susana Al-Halabí y Eduardo Fonseca-Pedrero, coordinadores. Manual de psicología de la conducta suicida
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Emil M. Cioran. Breviario de podredumbre
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Antonin Artaud. Van Gogh, el suicidado por la sociedad Sinopsis editorial: En este ensayo el autor rinde homenaje al pintor holandés Vincent Van Gogh y planta una poderosa reflexión sobre la alienación, la lucidez y el suicidio, además de hacer una declaración sobre el sufrimiento de quienes padecen enfermedades mentales en la Europa moderna. |
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| A. Moleón Ruiz y M. Moleón Camacho. Suicidio. Una cuestión multidisciplinar Sinopsis editorial: Ofrece una visión actual, completa y multidisciplinar de la conducta suicida. Repasa la evolución del concepto a lo largo de la historia, su epidemiología, los métodos suicidas y los factores de riesgo. Aborda las teorías clásicas sobre las principales causas del suicidio y discute nuevos hallazgos neurobiológicos. Estudia los grupos de riesgo y los factores protectores y precipitantes, fundamento de los planes de prevención en colectivos de elevado riesgo. Profundiza en los fundamentos, tipos, modos de actuación, difusión, elaboración de planes de prevención específicos y resultados. En el abordaje terapéutico, además de presentar un estudio pormenorizado de la farmacoterapia actual, se analiza la utilidad de la neuroestimulación, sin olvidar la importancia de la psicoterapia. Debido a su enorme impacto y actualidad, incluye un capítulo dedicado al suicidio infanto-juvenil en el que se estudian las particularidades de conducta de este grupo, su prevención y tratamiento. |