Evitar el plagio

Recursos para trabajos académicos (TFG y TFM) (IV)

Evitar el plagio

Según la RAE, plagiar es ‘copiar en lo sustancial obras ajenas dándolas como propias’. Aunque en ocasiones se puede incurrir en plagio de forma inconsciente, su práctica atenta contra la honestidad académica.

Se entiende por plagio:

  • Presentar el trabajo ajeno como propio, suplantando al autor o autora original.

  • Incluir frases, párrafos o ideas de otros autores o autoras sin citar su procedencia o autoría.

  • No emplear las comillas en una cita literal.

  • Dar información incorrecta sobre la verdadera fuente de una cita.

  • El parafraseo de una fuente sin mencionar la fuente.

  • El parafraseo abusivo, aunque se mencione la fuente.

  • El “autoplagio”: presentar un trabajo nuestro ya utilizado como nuevo. 

Actualmente, gracias a las facilidades que ofrecen Internet y las tecnologías digitales, el tipo de plagio más usual es el que consiste en ‘copiar y pegar’ contenidos ajenos que se encuentran en Internet sin mayor consideración por los derechos que con ello se puedan vulnerar.  

¿Por qué no se debe plagiar?

La vida universitaria, según el Código de Conducta Complutense, exige responsabilidad y honestidad intelectual y evitar todo tipo de fraude científico o académico. El plagio es un fraude ya que implica aprovecharse del esfuerzo de los demás. Y además es ilegal porque va en contra de la legislación sobre propiedad intelectual y contra normas del Código Penal.


¿Cómo puedes evitarlo? 

Hacer uso de trabajos ajenos dentro de la legalidad evita el plagio; por ejemplo usar pequeños fragmentos de obras ajenas con fines de investigación está permitido por la ley. Sin embargo y aunque no sea plagio, estos usos deben hacerse de forma ética y ello significa que hay que citar la autoría y la fuente del trabajo utilizado. 

¿Qué es citar? 

Citar es hacer referencia a la persona autora del trabajo que has utilizado y la fuente de dónde lo has obtenido. Con ello estás respetando uno de los derechos morales reconocidos por la Ley de Propiedad Intelectual: el derecho a ser reconocido como tal. El uso de obras ajenas citando la autoría y fuente es imprescindible pues sin este reconocimiento el uso se convierte en apropiación indebida de lo ajeno (plagio) y puede llegar a ser delito si hay ánimo de lucro. Debes citar cualquier tipo de obra ajena (o fragmento) incorporada en el trabajo, ya sean de naturaleza escrita, sonora o audiovisual, lo que incluye imágenes y fotografías. Al igual que con la información impresa, todo lo que encuentras en Internet está sujeto a las mismas condiciones de uso y cita, ya sea un blog, una página web o un documento electrónico.

¿Cómo citar en nuestro texto información de otro autor/a?

Si quieres citar en el trabajo información extraída de otro autor o autora tienes varias opciones:

  • Citar textualmentees decir, transcribir de forma literal lo que aparece escrito en la fuente. Si en el trabajo citas literalmente una frase o un párrafo, debes poner el texto entre comillas, en cursiva o con otro tipo de letra y citar la fuente de donde lo has extraído (apellido del autor o autora y año de publicación), con la referencia bibliográfica completa al final del trabajo. En el caso de que resulte breve, lo puedes intercalar en tu texto en cursiva, y si es extenso es mejor que lo pongas en un párrafo separado. Las citas textuales deben seguir las palabras, la ortografía y la puntuación de la fuente original, aun si ésta presenta incorrecciones. Las palabras o frases omitidas debes reemplazarlas por tres puntos.

  • Resumir o parafrasear: también puedes resumir las ideas recogidas en otro trabajo o parafrasear, es decir, explicar con tus palabras o utilizando tu propia forma de expresión las ideas de otra persona. Esto es legítimo siempre que indiques la fuente. Cuando resumes, parafraseas o haces una referencia a una idea contenida en otro trabajo, debes colocar el apellido del autor o autora y el año de publicación, en el lugar del texto del trabajo donde lo citas, al igual que en la cita textual. Al no poner comillas o cursiva debes comparar tus frases con el original y asegurarte de que no usas accidentalmente las mismas frases o palabras y de que la información que ofreces es fiel.

Este concepto de cita, desde el punto de vista del respeto a los derechos de autor, se complementa con el concepto referencia bibliográfica, que implica el uso de un estilo de cita determinado, es decir cómo se debe hacer la cita (Harward, APA, MLA, Vancouver, etc.).


Algunos malos usos en el empleo de las citas y referencias bibliográficas

  • Incluir referencias bibliográficas al final del trabajo sin que las hayas consultado, usado y citado correctamente en el texto.

  • No especificar en el lugar oportuno dentro del trabajo las ideas o las citas literales tomadas de obras consultadas aunque incluyas las correspondientes referencias bibliográficas al final del trabajo. 

  • Limitarse a consultar y citar páginas web de contenido enciclopédico (fundamentalmente, Wikipedia) ignorando la abundante literatura científica y académica sobre un tema, buena parte disponible en la red. 

  • El TFG O TFM no puede ser únicamente una suma de citas y referencias bibliográficas: debes apoyarte en ellas para proponer algo nuevo.


Recursos utilizados y recomendados



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