- Portada
- Conócenos
- [...]
- Buscar y evaluar información
- Cómo evaluar la información
Cómo evaluar la información
Antes de dar por buena una información es necesario someterla a una evaluación que determine su calidad y adecuación a nuestro trabajo. La mayor parte de los recursos mencionados en el apartado anterior proporcionan información muy fiable, pero otros muchos, principalmente la información que encontramos en Internet, no ha pasado ningún filtro (revisión por pares, revisión de un editor, selección de una biblioteca...), lo que hace que en Internet se encuentre mucha información sin valor ni calidad.
Para valorar una fuente o recurso de información se analizan tres dimensiones principales: el contenido, la fiabilidad y la idoneidad. Con mayor detalle podemos pormenorizar distintos criterios que nos darán pistas sobre la validez de la fuente:
1. Precisión
2.3.1.1 ¿Quién ha creado la fuente de información? ¿Es posible contactar con esa persona? ¿Aparecen datos de contacto?
2.3.1.2. ¿Cuál es el propósito de la fuente? ¿A quién se dirige?
2.3.1.3. ¿El autor es una persona cualificada? ¿Se trata de una autoridad en el tema?
2. Autoridad
2.3.2.1. ¿Quién publica el documento?
2.3.2.2. ¿Alguna institución aparece como responsable del documento? ¿Hay disponible información sobre dicha institución?
2.3.2.3. ¿Aporta el autor su currículo?
3. Objetividad
2.3.3.1. ¿Qué metas u objetivos se plantea el documento?
2.3.3.2. ¿Hasta qué punto se detalla la información?
2.3.3.3. ¿Expresa el autor alguna opinión?
2.3.3.4. ¿Se puede determinar si el documento busca sólo informar, o también persuadir, promocionar, vender...? Es decir: ¿tiene el documento un objetivo -político, comercial, ideológico...- distinto del de informar o divulgar?
4. Actualización
2.3.4.1. ¿Cuándo se publicó/creó el documento?
2.3.4.2. ¿Cada cuánto tiempo se actualiza?
2.3.4.3. En fuentes on-line, ¿funcionan los enlaces, están actualizados?
2.3.4.4. ¿La información está actualizada?
Para saber más, puedes consultar: