Exposicion - Asociación Española de Entomología
Asociación Española de Entomología
«Una aventura de 350 millones de años»
Esta exposición nos invita a fijarnos precisamente en eso que muchas veces pasa desapercibido: los insectos. Porque sin ellos, este jardín —y cualquier otro— no existiría. Se estima que cerca del 87,5% de las plantas con flores dependen de los polinizadores para reproducirse.
La relación entre insectos y plantas es uno de los pilares de la biodiversidad terrestre. Sin los polinizadores, no habría semillas ni frutos, muchos animales perderían su alimento y se vería afectada toda la cadena trófica. Aunque la abeja es la más conocida, también son esenciales avispas, hormigas, mariposas, polillas, moscas, escarabajos y algunas aves.
La exposición "Una aventura de 350 millones de años" de la Asociación Española de Entomología, de la que mostramos aquí una pequeña selección de obras, nos acerca al mundo de estos invertebrados, a través de las fotografías de Alberto Carrera.
La existencia de los insectos sobre la Tierra se remonta al periodo Devónico, que transcurrió entre 400 y 350 millones de años de antigüedad, aproximadamente. El primer fósil de insecto que se conoce corresponde a un pequeño colémbolo, Rhyniella praecursor, procedente de Escocia y datado del Devónico medio.
Durante el periodo Carbonífero (hace 350-290 millones de años) aparecieron los primeros insectos alados que surcaron los inmensos bosques de helechos, ficas y coníferas de la época, con algunos representantes gigantes como Meganeura monyi, una libélula primitiva de unos 70 cm de envergadura.
El periodo posterior, denominado Pérmico (hace 290-251 millones de años), fue testigo de importantes cambios climáticos que produjeron la extinción de numerosos grupos, a la par que aparecían la mayor parte de los insectos actuales: escarabajos, abejas, hormigas y mariposas, entre otros.
La aparición de las angiospermas –plantas con flores– en el periodo Cretácico, hace unos 100 millones de años, supuso una nueva oportunidad para que estos animales se lanzaran a una carrera de muy diversas especializaciones que terminaron de modelar la extraordinaria riqueza que podemos admirar en la actualidad.
El éxito que ha tenido este grupo de invertebrados se basa en estas extraordinarias capacidades de adaptación, que les ha permitido moldearse a los continuos cambios ambientales que han tenido lugar local o globalmente en nuestro planeta.
Un nuevo peligro
Una vez más, en la actualidad, se enfrentan a un nuevo peligro. Esta vez se trata del elevado impacto ambiental originado por una especie recién llegada al teatro evolutivo: el ser humano, cuya actividad amenaza gravemente muchos ecosistemas, colocando a numerosas especies de insectos al borde de la extinción.
Son varios los factores que afectan a la biodiversidad y al posible descenso de polinizadores. La elevada utilización de sustancias químicas sintetizadas en laboratorios es posiblemente la mayor amenaza. La urbanización creciente, el calentamiento global, los cultivos modificados genéticamente o la introducción de especies exóticas, también se convierten en importantes amenazas.
¿Qué podemos hacer?
✓ Reducir el uso de productos químicos.
✓ Respetar y utilizar especies vegetales autóctonas.
✓ Evitar la introducción de animales y vegetales exóticos.
✓ Concienciarnos de la importante labor que los polinizadores desempeñan en la naturaleza, valorarlos y respetarlos.
Muestra fotográfica
Organizan y colaboran: