Historia de la Biblioteca de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología
Orígenes de la biblioteca (1977-1980)
A pesar de la larga trayectoria de las titulaciones de Enfermería, Fisioterapia y Podología dentro de la Universidad de Madrid, durante muchos años no existió una biblioteca propia. Al depender académicamente de la Facultad de Medicina, los fondos utilizados por el alumnado se integraban en las bibliotecas de dicha Facultad.
Es a partir de 1977, con la transformación de los estudios de Enfermería en Escuelas Universitarias, cuando la biblioteca adquiere entidad propia. Su primera ubicación fue el Colegio Mayor Nuestra Señora de la Almudena, antiguo centro patrocinado por la Sección Femenina. La biblioteca se situaba, como el resto de la Escuela, en el Ala 1 del edificio y contaba fundamentalmente con donativos de particulares, fondos procedentes de la antigua Escuela de ATS de la Sección Femenina y de otras escuelas similares. El volumen de la colección rondaba los 200 ejemplares, en su mayoría anticuados y fechados principalmente en los años cincuenta.
En 1980 los fondos se trasladaron a la planta tercera del pabellón 2 de la Facultad de Medicina. Al no existir un espacio adecuado ni personal encargado de su gestión, los fondos quedaron almacenados provisionalmente, a la espera de una reorganización futura.
Consolidación y modernización
En 1981, aún bajo la dependencia de la Facultad de Medicina y dirigida por Rafaela Castrillo Márquez, se asignó por primera vez personal bibliotecario perteneciente a la recién creada Escala de Auxiliares de Archivos, Bibliotecas y Museos de la UCM. La persona designada fue doña Fuencisla Sanz Luengo, que dirigiría la biblioteca hasta su jubilación en 2016. Este hito permitió iniciar una verdadera política bibliotecaria de adquisiciones, organización y desarrollo de la colección.
En abril de 1983 la Escuela se independiza y comienza una nueva etapa. La biblioteca se ubica en los bajos del aula 1, entre los pabellones 1 y 2 de la Facultad de Medicina, y se concibe desde su origen como una biblioteca centralizada, evitando la dispersión de fondos y favoreciendo el acceso directo.
Entre los cursos 1987 y 1993, debido a las obras de acondicionamiento de la Clínica Podológica, la biblioteca tuvo que ocupar dos despachos provisionales. Finalizadas las obras, durante el curso 1993-1994, regresó a su ubicación original, completamente renovada y con espacios más claros y funcionales.
La biblioteca pasó entonces a contar con una sala de lectura semicircular de 302 m², con 160 puestos de lectura y estanterías en acceso directo organizadas radialmente. Disponía además de catálogos públicos, depósitos para fondos menos utilizados —uno de ellos con estanterías compactas—, una sala destinada a información bibliográfica y bases de datos, un espacio para publicaciones periódicas y un despacho de dirección que funcionaba también como sala de trabajo.
Desde estos años se impulsó especialmente el uso de las revistas científicas mediante la elaboración de ficheros de autores y materias, fruto del vaciado sistemático de publicaciones. Este trabajo daría lugar, con el tiempo y el avance tecnológico, a la base de datos ENFISPO, especializada en revistas españolas de Enfermería, Fisioterapia, Podología y áreas afines.
Este proceso culminó con la inauguración, el 24 de marzo de 2004, del Centro de Documentación de la Escuela, concebido para ofrecer a investigadores y estudiantes un acceso integral a los recursos de información en Ciencias de la Salud.
Centro de documentación inaugurado en 2004
Sala de lectura (2008-2021)
Acceso a la biblioteca (2008-2021)
ENFISPO (2022-)
Transformación reciente de la biblioteca (2021–actualidad)
Desde 2021, la biblioteca ha iniciado una profunda transformación orientada a consolidarse como un espacio flexible, colaborativo y abierto a la comunidad universitaria.
Entre 2023 y 2025 se ha llevado a cabo una renovación integral de los espacios. Se ha redistribuido la colección con una organización más funcional, optimizando la sala de lectura y mejorando la accesibilidad. Todo el mobiliario de estanterías ha sido sustituido por otros elementos más modernos y se ha instalado un nuevo mostrador de préstamo.
Se han incorporado dos sofás circulares que favorecen formas de trabajo más informales y se ha creado un rincón de lectura en la entrada de la biblioteca, concebido como un espacio acogedor y atractivo. Asimismo, se ha actualizado la sala de trabajo en grupo y reuniones.
Especial relevancia ha tenido la reforma completa del espacio que ocupaba la antigua Mediateca y Centro de Documentación (2004), transformado en un espacio multifuncional y práctico, diseñado para el trabajo colaborativo y el desarrollo de múltiples actividades.
El pasillo de acceso se ha convertido en un espacio expositivo, ampliando la dimensión cultural de la biblioteca. Este nuevo espacio se inauguró con la exposición “Recuperar el sentido: álbum ilustrado y salud mental”.
En paralelo, la base de datos ENFISPO ha sido profundamente actualizada en colaboración con Dialnet, ampliando sus funcionalidades y reforzando su papel como recurso de referencia. También se han intensificado las acciones de difusión y divulgación, destacando el ciclo Charlas en la Biblioteca, iniciado en 2021 y que cuenta actualmente con cinco temporadas.
Espacio expositivo (2025)
Una biblioteca en evolución contínua
La historia de la biblioteca refleja una constante capacidad de adaptación a las necesidades de la docencia, la investigación y la comunidad universitaria. Desde sus modestos orígenes hasta su configuración actual, la biblioteca continúa evolucionando como un espacio de conocimiento, encuentro y cultura, alineado con los objetivos de la Facultad y con los retos de la universidad contemporánea.
Antigua Biblioteca de Enfermería (1980-1983)
Sala de lectura (1994-2007)
D.ª Fuencisla Sanz Luengo.
Directora de la biblioteca. 1981-2016.
Imagen original de ENFISPO
La biblioteca en la era digital (2004-2020)
A partir de 2008 se llevó a cabo un importante rediseño de la biblioteca, con la renovación del mobiliario, la electrificación de todas las mesas de la sala de lectura y una inversión significativa en equipamiento informático. La biblioteca adquirió entonces la imagen que la caracteriza, con una renovación cromática en tonos blancos, azules y amarillos.
Desde etapas tempranas, la biblioteca apostó por la adquisición de recursos electrónicos, incorporando bases de datos especializadas como CINAHL o NNNConsult, así como una amplia colección de libros electrónicos, lo que permitió ampliar el acceso a la información las 24 horas del día desde cualquier dispositivo.
Tras la jubilación de doña Fuencisla Sanz Luengo en 2016, se produjo un relevo en la dirección, manteniéndose la línea de adaptación continua a las necesidades docentes e investigadoras. Entre 2017 y 2019 se renovaron la iluminación y los accesos, se incorporó el préstamo de ordenadores portátiles y auriculares y se creó un espacio específico para el trabajo en grupo.
En paralelo, la biblioteca reforzó de forma notable la formación de usuarios, participando en el programa formativo BYPass junto con otras bibliotecas del área de Ciencias de la Salud y desarrollando acciones específicas de apoyo a los Trabajos de Fin de Grado. También se impulsaron nuevas líneas de innovación, como la colección de Medicina Gráfica, actividades de aprendizaje basado en el juego o la colaboración con instituciones externas.
La crisis sanitaria de 2020 supuso una reorganización de los servicios presenciales y contribuyó a potenciar los recursos electrónicos y los servicios virtuales.
Sala de trabajo en grupo (2023-)
Espacio de trabajo (2025)
Rincón de lectura (decoración para actividad de navidad 2025)
Sala de lectura (2023-)