¡Me lo pido! Convierte tus libros en sorpresas
Durante el periodo navideño, desde la Biblioteca de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología volvimos a poner en marcha ¡Me lo pido!, una actividad de fomento de la lectura que celebramos por segundo año consecutivo y que se va consolidando claramente entre nuestra comunidad.
La propuesta no puede ser más sencilla —y funciona—: traer un libro de lectura recreativa que ya hayas disfrutado y llevarte a cambio un regalo sorpresa preparado por la biblioteca, pensado para abrir en Navidad. Cada libro se envolvió con mucho cuidado por el equipo de la biblioteca, cuidando especialmente la experiencia y el componente emocional de la actividad. En esta edición se entregaron 157 libros, una cifra muy similar a la del año anterior (158 en 2024), lo que confirma la buena acogida de la iniciativa.
Como novedad destacada, ¡Me lo pido! se sumó este año a la campaña solidaria de donación de libros para Guinea Ecuatorial, impulsada desde la Biblioteca Complutense en colaboración con distintas instituciones. Además del libro para el intercambio, se animó a donar ejemplares infantiles y juveniles en buen estado, con una respuesta muy positiva: se recogieron 394 libros, que viajarán para apoyar bibliotecas universitarias, escolares y centros culturales. Una forma sencilla de compartir lectura y contribuir a reducir desigualdades a través de los libros.
Los paquetes regalo incluían, además, stickers navideños facilitados por el Servicio de Edición Digital y Web, inspirados en el Patrimonio Digital Complutense, que aportaron un toque especial y ayudaron a visibilizar el patrimonio bibliográfico de la UCM de una manera lúdica y cercana.
La actividad fue también una excusa perfecta para que muchas personas se acercaran a la biblioteca: estudiantes, PTGAS y personas de otros centros y servicios de la UCM, algunas de ellas habituales y otras que participaban por primera vez. La decoración navideña, especialmente en el rincón de lectura situado a la entrada, tuvo un papel clave como elemento de atracción y contribuyó a crear un ambiente acogedor que invitaba a detenerse y participar.
Toda la plantilla de la biblioteca se implicó activamente en la organización, el empaquetado, la decoración, la difusión y la atención a las personas participantes, reforzando el trabajo en equipo y el sentimiento de proyecto compartido. Además, la actividad se completó con una encuesta sobre hábitos de lectura, cuyo análisis permitirá seguir ajustando servicios y propuestas a los intereses de nuestra comunidad.
En conjunto, ¡Me lo pido! vuelve a confirmar que las pequeñas ideas, cuando se cuidan, pueden generar un gran impacto y reforzar la imagen de la biblioteca como un espacio cercano, participativo y comprometido.
Siéntate y disfruta de nuestro rincón navideño
Llévate uno de nuestros estupendos regalos