De humani corporis fabrica

Andreas Vesalius (1514-1564) 

De humani corporis fabrica libri septem 
Basileae: ex Officina Ioannis Oporini, 1543

BH FG 1126 

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Cuando Andrea Vesalio publicó en 1543 De humani corporis fabrica libri septem, logró uno de los más bellos libros científicos de todos los tiempos. Aunque una parte considerable de ese mérito recaiga sobre impresor, dibujante y grabador, la elección de todos ellos y su conjunción, así como la preparación y disposición de las disecciones que sirven de base a las planchas más importantes, son tarea de Vesalio como editor, al margen de la propia función de autor de esta gran obra.

La excelente tipografía de Johann Oporinus contribuye al merecimiento del libro. Resalta su impecable maquetación, la belleza de los tipos, la limpieza de la impresión, la intensidad de la tinta, el paralelismo entre las líneas, la calidad del papel y la originalidad de las letras iniciales historiadas. La calidad de las ilustraciones xilográficas es extraordinaria, no ya en cuanto a fidelidad sino en lo que se refiere a valor artístico, con sus figuras en actitudes que dan la impresión de movimiento, poniendo de manifiesto los músculos profundos, gracias al artificio de mostrar los superficiales retraídos o colgantes. El frontispicio es un bello conjunto en el que la composición, la forma en que los personajes están distribuidos, la perfección del dibujo y su simbolismo, mantienen una perfecta armonía.

El carácter didáctico de la obra es claro, no sólo por sus magníficos grabados, marcados con numerosas letras que corresponden a los detalles anatómicos, sino por los abundantes cuadros sinópticos y los resúmenes marginales que facilitan la búsqueda. En el prólogo, Vesalio no anuncia ningún propósito de renovar la anatomía como ciencia, sino su restauración, la corrección de los errores galénicos y un cambio en su docencia, sustituyendo la disección hecha por los tonsores por la realizada por el mismo maestro y en la que los discípulos deberían colaborar, ya que estima que éste es el principal medio del conocimiento de la anatomía. La denuncia de Vesalio es triple: por una parte lamenta la separación entre médicos y cirujanos; por otra el que los médicos hayan dejado el cuidado de la composición de los medicamentos en poder de los boticarios; y por último, que los profesores de Anatomía hayan delegado en los tonsores la ejecución de la disección. Es decir, que propone la reunión en una sola persona de las tres funciones de médico, cirujano y boticario.

Uno de los más importantes logros de Vesalio es el de haber reformado fundamentalmente la enseñanza de la anatomía. Su estilo de enseñanza difería substancialmente del que se seguía en París y en las principales universidades europeas. Su aptitud extraordinaria para el dibujo, la enseñanza directa de la anatomía, no sólo mediante la explicación verbal, sino con el escalpelo en su propia mano, significaron una concurrencia de facultades, que apoyadas en una enorme capacidad de trabajo, imprimieron a sus lecciones anatómicas un estilo tan diferente del establecido hasta entonces que agolpó en su anfiteatro paduano a multitud de asistentes. Sus disecciones le habían llevado a comprobar que no siempre las descripciones anatómicas de Galeno eran exactas. Propuso un conocimiento anatómico que debía ser obtenido sólo a través de la disección del cuerpo humano y no a través del estudio de los textos tradicionales.

MÁS INFORMACIÓN:

"Un tesoro bibliográfico de la historia de la medicina en la Universidad Complutense: la primera edición de Andreas Vesalius, De humani corporis fabrica (Basileae : ex Officina Ioannis Oporini, 1543)". Noticia en Folio Complutense.

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