Impresos del siglo XVII
Procedencias
Más de la mitad de los libros del siglo XVII proceden del Colegio Imperial de Madrid institución de enseñanza que contó con la colección de libros científicos más notable de toda la centuria, si bien también destacó por reunir numerosos ejemplares de obras literarias. Los colegios de Alcalá (Colegio Mayor, colegios de la Madre de Dios, de Málaga, del Rey, de los Verdes, de la Compañía de Jesús, etc.), lograron adquirir, al igual que el Colegio Imperial, importantes colecciones académicas con obras filosóficas, teológicas, jurídicas e históricas. Los colegios profesionales, como el Real Colegio de Medicina y Cirugía de San Carlos o el Real colegio de Farmacia de San Fernando o la Escuela de Veterinaria, también lograron recopilar colecciones significativas de libros científicos de este siglo de sus respectivas materias. Los libros del siglo XVII también están presentes en las colecciones particulares más notables, como las constituidas por el duque de Osuna, Antonio Hernández Morejón, Anastasio Chinchilla, Francisco Camacho, etc.
Imprentas
De la imprenta española del siglo XVII descuellan los abundantes ejemplos de obras literarias, en particular de teatro, con obras de Lope de Vega o Calderón de la Barca a la cabeza. El libro científico español, aunque mantiene un tono discreto en su producción, está excelentemente representado. Al igual que en otros países, también se imprimieron en España obras de gran lujo, para la exaltación de la monarquía o las glorias locales, con grabados sobre dibujos encargados a los grandes artistas del momento, que también se encuentran en las colecciones complutenses.
En Europa las grandes casas editoras como la de los Elzevir, en Leiden, popularizan en ediciones de bolsillo, textos de divulgación científica que conviven con imprentas locales que distribuyen obras de gran consumo. Otros talleres, más ambiciosos, producen obras científicas o humanísticas ornadas de bellísimos frontispicios y grabados calcográficos. De esta gran variedad de obras, unas humildes y otras lujosas, encontramos abundantes muestras en la Biblioteca Histórica.

Pedro Calderón de la Barca
Comedias. [BH FLL Res.509]