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La Geografía Clásica (I y II)

 

La geografía se centra durante la Antigüedad en el Mediterráneo, desde donde fenicios, griegos, cartagineses, persas y romanos parten hacia el descubrimiento de nuevas tierras, impulsados por motivos políticos, militares y comerciales. En los periplos se detallaban los trayectos de unos puertos a otros, como lo harían en la Edad Media los portulanos. Las primeras expediciones hacia el Atlántico debieron ser las de Hannón, que costeó África hasta Sierra Leona e Imilcón. Un siglo después, Heródoto , autor del primer ensayo de geografía descriptiva, llega hasta el mar Negro, recorre el litoral africano desde Egipto a Cartago y viaja por el Imperio Persa hasta el Indostán.
En su aspecto más científico, la geografía evoluciona con las teorías de Tales de Mileto sobre la extensión y forma de la tierra, la determinación de la latitud, la duración del tiempo de un solsticio a otro, etc.

Las expediciones romanas ensancharon el conocimiento del mundo, cuyos límites se pueden ver en los mapas que se exponen. Dentro de un concepto más utilitario de la geografía, Augusto pretendió, siguiendo una iniciativa de Julio César, levantar el plano territorial del Imperio. De la época de Augusto es Estrabón, más historiador y viajero que científico. En el siglo II de nuestra era elabora Claudio Tolomeo su "Cosmografía", sintesis de trabajos anteriores, en la que da las coordenadas geográficas de 8.000 puntos, aunque no sigue el método de localización de los lugares de Eratóstenes sino el más inexacto de Posidonio. La obra de Tolomeo se transmitirá gracias a las traducciones árabes, siendo objeto de numerosas impresiones incunables.

 

ESTRABON. "Strabonis Geographicorum lib. XVII...".
Basileae: Apud Ioan. Vualder, 1539. [BH DER 1250]

 

La Edad Media

 

Los conocimientos geográficos sufren un retroceso durante la Edad Media, y sólo en Bizancio se conserva la ciencia antigua como lo prueban las obras de Procopio de Cesaréa. La concepción cosmográfica de San Isidoro se plasma en los mapas que aparecen en las "Etimologías" que serán el modelo de los que aparecen en los "Beatos".
Hay que destacar en este largo período tres hechos: las expediciones normandas en el norte del Atlántico hacia el siglo IX, los viajes por Asia de Juan de Plan Carpín y Guillermo de Rubrock primero y los de Marco Polo y Ruy González de Clavijo después, y por último la aportación de los árabes, que desarrollaron numerosos viajes mercantiles y religiosos.
Ibn Haukal viajó por los lugares mas apartados del Islam, El Idrisi escribió una "geografía" que resume los conocimientos geográficos de su tiempo, e Ibn Batuta, el mayor de los viajeros musulmanes recorrió Egipto, Arabia, Palestina, Rusia, Irak, etc. Los árabes ensancharon el conocimiento del mundo, desarrollaron una florenciente astronomia, y la ciencia geográfica les debe además la traducción de numerosas obras griegas al árabe.

Se exponen también los tratados astronómicos de Sacrobosco, del matemático Blanchinus y de Abraham Bar Hiya, así como la relación del viaje de Benjamín de Tudela, desde Zaragoza hasta China en el siglo XII.

 

 

 

ORTELIO, Abraham. "Theatrum orbis terrarum" Antuerpiae:
Apud Ioannem Bapt. Vrintivm, 1603. [BH FLL Res. 4]
 
 

La expansión de Occidente

Entre 1492 y 1522 tienen lugar tres viajes que cambian la imagen del mundo: en 1492 Colón llega a América, en 1497 Vasco de Gama inaugura la ruta marítima de las Indias y entre 1519 y 1522 la expedición de Magallanes realiza el primer viaje alrededor del mundo. Los progresos técnicos en la navegación, los adelantos en la astronomía, y la difusión de la obra de Tolomeo, facilitan estos viajes.
 
 

El siglo de la Ilustración

Los nuevos instrumentos de determinación exacta de la longitud y la latitud, y la mayor seguridad en los navíos producen un desarrollo de la navegación que dará como resultado grandes viajes exploratorios. Éstos tienen además, a partir de ahora, un carácter científico. Las medidas rigurosas de la Tierra, iniciadas en el siglo XVII, van precisando la figura y magnitud de la misma. La expedición de Maupertius a Laponia confirma el achatamiento de la Tierra en los polos, como sostenía Newton, y la expedición a Perú de La Condamine, Bouguer y Jorge Juan se realiza con el propósito de medir la longitud en el ecuador del arco de un grado del meridiano.

De esta época son los viajes hacia el Océano Pacífico de Byron, Wallis y Carteret. Francia envía a Bougainville y años más tarde a La Pérouse. Cook realiza dos viajes al continente austral y Nueva Zelanda, acompañado en el primero por Banks, Solander y Green, y en un tercero, recorre la costa noroeste de América. En la mitad del siglo aumentan los viajes a Asia y África, y entre 1768 y 1777 se inicia una gran exploración del imperio ruso bajo el patrocinio de Catalina II.
A lo largo del siglo la geografía pierde parte de sus contenidos cuando con el desarrollo de las ciencias naturales se van desgajando de la misma la geología, la antropología, la meteorología, etc. Entre las obras más importantes de la época se encuentran la "Nueva geografía" de Antonio Busching publicada en 1747 y el "Essai de Geographie Physique" de Philipe Buache, publicado en 1756.

 

La geografía en España: el siglo XVI

Los descubrimientos geográficos españoles y portugueses de finales del siglo XV y principios del XVI desbordan los conocimientos del mundo de la época clásica y las técnicas de representación del mismo. En todo ello, influye el desarrollo de la navegación, la recuperación de la obra de Tolomeo y la difusión de los conocimientos gracias a la imprenta.

En España los descubrimientos dan lugar a un foco de estudios geográficos y cartográficos centrados en la Casa de la Contratación de Sevilla, creada en 1503.
En 1508, Americo Vespucio recibe la orden de fabricar un mapa universal con la información proporcionada por los pilotos y cosmógrafos a la vuelta de sus viajes.
Por otra parte, España es el primer país europeo que aborda la realización de un mapa de todo su territorio. Esquivel bajo mandato de carlos V, concibe un plan para determinar astronómicamente la posición de numerosas ciudades españolas, corrigiendo los errores de Tolomeo. Por lo que se refiere a las obras geográficas, en 1519 se publica "La Geografía" de Martín Fernández de Enciso, primera obra moderna de esta materia. En 1595, se publicarán las obras de Pedro de Medina y Acosta.

 

El siglo XVIII: la Cartografía

Las reformas administrativas, económicas y políticas que inicia la dinastía borbónica se ven obstaculizadas por la falta de producción cartográfica nacional. Esta falta representaba además un riesgo para la integridad territorial española. Aunque España había sido el primer país en abordar la realización de un mapa de su territorio en el siglo XVI, el proyecto fue abandonado. En el siglo siguiente Juan de Labaña levanta un mapa de Aragón, Pedro Texeira el de Madrid y a principios del XVIII los obispados de Cuenca, Osma, Sevilla, Córdoba, Jaén y Cartagena encargaron mapas de sus diócesis. A pesar de estos esfuerzos la Real Academia de la Historia señala la carencia de mapas españoles en 1740. Para subsanar esta carencia, Manuel Salvador Carmona y Alonso Cruzado reciben una beca para estudiar en París las técnicas del grabado y Juan de la Cruz Cano y Tomás López, para aprender cartografía. A la vuelta de París, Tomás López comienza a elaborar mapas de los distintos territorios españoles. No realizaba personalmente las observaciones topográficas y astronómicas, sino que utilizaba los mapas de los siglos anteriores, las producciones europeas y los realizados por marinos, ingenieros militares, etc. Juan de la Cruz Cano y Olmedilla no contó a su vuelta de París con los mismos apoyos que Tomás López y sin embargo su "Mapa Geográfico de América Meridional" es una de las grandes obras de la cartografía española del siglo XVIII.

 

El siglo XVIII: las Escuelas de Naútica y los ingenieros militares

Las escuelas de naútica se crean a finales del siglo XVII y durante el XVIII para velar por la defensa naval del territorio y asegurar el comercio ultramarino. Sus programas de estudio incluían geografía, aritmética, geometría, astronomía y cartografía, aunque a finales del siglo XVIII la geografía pierde peso con respecto a otras materias. La actividad cartográfica de los marinos aumenta con las cartas de las costas de América y con la elaboración del "Derrotero de las costas de España en el Océano Atlántico y de las islas Azores" de Vicente Tofiño de San Miguel, una de las grandes empresas de la marina española.

 

El siglo XVIII: la didáctica de la geografía a finales del siglo XVIII

En el último cuarto de siglo la geografía pierde parte de sus contenidos, deja de formar parte de las disciplinas matemáticas y comienza a distinguirse de la cartografía. En 1795, Tomás López propone a Godoy la creación del Gabinete Cartográfico. Al año siguiente se crea el Cuerpo de Ingenieros Cosmógrafos del Estado, y en 1801 el Estado Mayor del Ejército, que tenía entre sus funciones el levantamiento de planos topográficos. La enseñanza experimenta una renovación en la segunda mitad de siglo, cuya principal característica es la entrada de las ciencias experimentales en los planes universitarios. Hito importante es la fundación en 1822 de la primera cátedra de geografía de la Universidad Central, ahora Complutense, cuyo primer titular fue Fermín Caballero.